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Posts Tagged ‘Empowerment’

cerebro corazonAl enfrentarnos en nuestro día a día con noticias, situaciones, encuentros interpersonales, juicios, recuerdos o anticipación, podemos experimentar emociones de valencia negativa como miedo, sobresalto, rabia, dolor, tristeza, disgusto, vergüenza (o alguna combinación de ellas como resentimiento, odio, celos o envidia) afectando enormemente nuestro estado anímico. Este a su vez, afecta nuestra energía, nuestra atención, nuestra concentración, nuestros contenidos mentales, nuestro engagement con la situación y en nuestras relaciones, es decir, en nuestra actitud. Y nuestra actitud, a su vez, tiene un impacto en nuestro desempeño y en las realidades que construimos. Además, al probar el veneno de las emociones negativas muchas veces se activa nuestro lado oscuro y se instala una cierta inercia a permanecer allí que se hace creciente mientras más tiempo estemos bajo sus efectos. Esto no solo modifica nuestra percepción del mundo para ver todo más negro, perjudicando nuestra actuación y creando un efecto de profecía auto cumplida, sino que además nos debilita internamente; inhibe el sistema inmunológico haciéndonos más propensos a virus, bacterias, células cancerígenas, hongos y demás elementos patógenos. Además, pone al organismo a funcionar en un estado de crisis aumentando la probabilidad de deterioro de tejidos, órganos o sistemas. Es clave tener un plan de acción para salir de allí de inmediato y recuperarse lo más pronto posible de esta situación. En este artículo voy a dar algunas recomendaciones para recuperar el estado de ánimo una vez que se ha visto afectado.

1) Limitar el daño. Como expliqué en las primeras líneas, al experimentar emociones negativas liberamos ciertos aminoácidos, neurotransmisores y hormonas en nuestro organismo que tienen un efecto tóxico. Bajo los efectos de estos venenos se modifica nuestra atención y nuestra percepción, cambiando nuestras cogniciones (ideas, pensamientos, creencias, interpretaciones) y la forma como nos sentimos. Por ello, lo más perentorio es poner un límite a que esto no se propague. Estas moléculas tienen una vida finita en el organismo. Pero tienen una manera de perpetuarse. Al infiltrarse en la mente, los pensamientos y los sentimientos van a actuar como una caja de resonancia produciendo nuevas respuestas emocionales con nuevas descargas bioquímicas, generándose un círculo vicioso: emoción negativa induce pensamientos negativos, que crean sentimientos negativos, los cuales generan pensamientos negativos que intensifican las emociones negativas. Este cuadro produce rumiación y sesgo de atención. Lo que hay que hacer entonces primeramente es tomar conciencia de este proceso y limitar la rumiación. No creerse los pensamientos ni los sentimientos, al darse cuenta que estos son un subproducto de la emocionalidad negativa.

2) Salir de sí mismo. La emocionalidad negativa activa el Yoismo y los centros egocéntricos. Es necesario comprometerse con actividades orientadas al “exterior”, a la estimulación sensorial. Esto implica restar la atención proporcionada a la mente e incrementar la atención dedicada a los sentidos. Esto es, distraerse, hacer algo diferente, algo entretenido, alguna actividad física que reclame atención. Un pasatiempo, una caminata, una visita a un lugar especial, observar la naturaleza, hacer crucigramas, pintar, hacer ejercicio físico, dedicarse a los deberes del hogar o cocinar.

3) Evocar emociones positivas. Como he explicado en anteriores artículos, el estado de ánimo es el efecto acumulativo de las emociones diarias. Si las emociones negativas o perturbadoras predominan el estado de ánimo será disfuncional, pero si hay predominio de emociones positivas moderadas será funcional. Por ello ante un bombardeo de emociones negativas, es inminente contrarrestar con emociones positivas. Esto se puede lograr con pensamientos positivos, recuerdos positivos, visualizaciones positivas o con rituales (actividades tendientes a generar emociones positivas, como una baño sauna, aromaterapia o ejercicios físicos). Hay investigaciones que señalan que por cada emoción negativa hay que tener al menos tres positivas para compensar. La idea es que haya predominio de emociones positivas.

4) Compartir. Al comprometerse en actividades de servicio, de ayuda, de cuidado de otros, los centros cerebrales que se activan son los alocéntricos. Como el cerebro funciona de acuerdo con el principio de inhibición recíproca, según el cual cuando unos centros están activos otros están inhibidos, sucede que al activar los centros alocéntricos se inhiben los egocéntricos. Esto contribuye a dejar de pensar en sí mismo, en los propios problemas, en las cosas que nos faltan.

5) Procesamiento y comprensión. Para terminar de salir de estas caídas del estado de ánimo es importante entender por qué perdimos el balance. Para ello puede ser útil saber ¿en que otros momentos de nuestra vida hemos tenido sentimientos parecidos? ¿cuándo fue la primera vez? ¿Qué parecidos hay entre situaciones que han producido este mismo tipo de sentimiento? ¿cuáles son las condiciones disparadoras comunes? ¿cuál es el patrón de respuesta? ¿Qué podemos aprender de todo esto respecto a nosotros mismos? Si bien las situaciones disparadoras pueden justificar en cierta medida nuestras emociones, muy seguramente hay algo propio de nosotros que hace que las experimentemos con mayor intensidad y respondamos de una manera menos centrada. Por último, buscar otras formas de interpretación y de respuesta posibles ante las situaciones que dispararon las emociones negativas (reframing y reappraisal). Sacar lecciones de la experiencia.

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yodaEl paradigma del control y de los logros personales hace énfasis en la importancia de tener objetivos y trabajar para alcanzarlos. En la idea de que no hay que rendirse. Que hay que persistir. Aproximarse gradualmente a las metas. No limitarse. Pensar en grande. Corregir y ajustar el rumbo. Probar nuevas estrategias. Crear nuevas posibilidades. En tomar el control de nuestras vidas. ¿Pero, es esto siempre posible? ¿Qué pasaría si todo esto se viera seriamente restringido?

Considero que todas las creencias y paradigmas deben evaluarse en función de la utilidad que nos brindan en un momento dado. Al fin y al cabo, el mapa nunca es el territorio. Los modelos mentales solo sirven como una guia. No sabemos exactamente que es este Universo, que hubo antes del Big Bang, a donde va todo esto. Sirven para comprender y predecir la realidad y para actuar. Pero son una mera referencia que esta basada en construcciones sociales y culturales que cambian en el tiempo. Ahora mismo estamos en una transición historica de cambio de era, entre la etapa moderna y una nueva etapa que todavía no ha terminado de consolidarse mientras la anterior se derrumba. Mientras tanto, los parásitos pretenden “pescar en rio revuelto”.

De modo que, si determinadas creencias y paradigmas me funcionan, contribuyen a que pueda conseguir resultados, las uso. Pero si no me resultan útiles, lo más saludable es dejarlas de lado. Como se dice en Filosofía de la Ciencia: las teorías no deben juzgarse por su veracidad, sino por su utilidad.

El paradigma del control ha sido muy útil. Ha conducido a la humanidad a grandes conquistas. Sentirse como fuente de control es importante, porque proporciona empowerment, salud, auto eficacia, optimismo, entusiasmo, seguridad, motivación. Hay investigaciones que han señalado que las personas que perciben que tienen control sobre los resultados (locus de control interno) son más exitosas, tienen más salud, son más efectivas y sus países tienen mayor Producto Interno Bruto.

Sin embargo, esto podría convertirse en una debilidad para estas personas. Un grupo con poder institucional, podría usar esto en contra de sus críticos y adversarios adeptos al paradigma de control; le harían una “Guerra Psicológica” dirigida a debilitar su voluntad, con una lógica que sonaría como: “si necesitan el control para sentirse bien, se lo quitamos para que se sientan vulnerables”. Un régimen de este tipo restringiría las libertades, de manera de limitar las posibilidades de que el locus de control sea interno. Entonces, las personas que confían mucho en sus capacidad de lograr resultados podrían derrumbarse. Perderían su entusiasmo. Padecerían de un estado de ánimo bajo. Tendrían menor percepción de auto eficacia. Sentirían mayor estrés. Más emociones negativas que positivas. Su sistema inmunológico se debilitaría. Muchos enfermarían, mientras otros buscarían huir de ese lugar.

Pero mientras la papa se vuelve blanda en el agua caliente, el huevo se pone duro en esa misma condición. Esto quiere decir, que lo que sucede con el “objeto” (la papa o el huevo) no depende de la condición externa (el agua), sino de sus características, de su “ADN”. Como dijo el Biólogo Humberto Maturana: “no es propiedad de la bala penetrar la piel. Es propiedad de la piel ser penetrada por la bala”. Es decir, que el organismo es quien “dictamina” cuál es el efecto que el ambiente ejerce sobre el.

Si no podemos controlar los resultados, es mejor enfocarnos en controlar nuestra acción. Rotter dio importancia al resultado y desarrolló el concepto de locus de control, que es la percepción que tengo sobre lo que origina los resultados que enfrento (factores externos o factores internos). Decy por su parte, dio importancia a la acción y desarrolló junto con Ryan el concepto de locus de causal, que es la percepción de cuál es la fuente de mi acción (yo mismo, otros o factores impersonales) . Haciendo estas distinciones entonces es posible comprender que es posible que podamos sentirnos como fuente de nuestra acción (que lo que hago dependa de mi), independientemente de los resultados logrados (de que logre lo que quiero).

Quizás esto suene un tanto extraño. Escribí sobre esto en un artículo anterior que titulé “Más allá del control y las expectativas” (http://wp.me/puWNX-qF). Cole y Pargement investigaron sobre diferentes tipos de afrontamiento espiritual. Encontraron que una de las estrategias más efectivas es la “Rendición espiritual”. Esta es una estrategia consiste en “hacer lo que creo que debo hacer”, pero “entregando el resultado a un Poder superior”. Es decir, hago lo que está en mis manos. Me mantengo motivado. Me mantengo accountable. Me mantengo responsable. Me mantengo integro. Pero acepto que el resultado sea “el que Dios o el Universo” consideren lo mejor para mí. No me aferro a lo que quiero a través de Mi voluntad. Suelto ese resultado y lo entrego (al Universo/Dios), en la convicción de que Esa Voluntad es más importante que la mía.

Según Cole y Pargement hay distintos tipos de afrontamiento espiritual, cada uno asociado a un tipo particular de Control:

  • Directivo: pretendo controlar mi acción y mis resultados.
  • Colaborativo: controlo mi acción e invoco ayuda Divina para lograr los resultados que quiero.
  • Renuncia: dejo todo en manos de Dios/Universo, tanto acción como resultados.
  • Suplica: suelto el control sobre la acción pero pido intervención Divina para unos resultados específicos.
  • Rendición espiritual: hago mi parte (control sobre mi acción) y dejo el resultado en manos de la Divinidad (Dios/Universo).

El afrontamiento directivo y el afrontamiento colaborativo están asociados a resultados exitosos y positivos. Pero el afrontamiento directivo solo tiene cabida en una sociedad donde hay mucha libertad. Es el paradigma de control, el paradigma Gerencial. Pero cuando hay muchas restricciones externas este afrontamiento no es exitoso. En estas situaciones es más efectivo el afrontamiento colaborativo. Este implica realizar el trabajo, pidiendo la ayuda Divina para conseguir esos resultados.

El afrontamiento de tipo Renuncia y tipo Súplica están asociados a disfuncionalidad. La Renuncia implica una sensación de impotencia y de estar a merced de fuerzas fuera de control que podrían llevar a la persona a la auto anulación. Es la estrategia del anacoreta que se entrega al ascetismo total. La Súplica implica aferrarse a un resultado específico que se espera sea posible de forma mágica y sobre natural. Puede ser un afrontamiento muy dañino.

La Rendición Espiritual implica que la persona hace lo que considera necesario y adecuado (control sobre la acción), pero somete los resultados a una voluntad Divina. Esta es una de las estrategias de afrontamiento de mayor efectividad y funcionalidad.

 

Notas:

1) Hay varias razones por las cuales los “resultados” pudieran no reflejar nuestros esfuerzos. La primera y más obvia, es porque la “acción” escogida debe ajustarse, modificarse o cambiarse. La segunda, es que ciertos parámetros del actor sujeto de la acción, tales como expectativas, intenciones, motivaciones y creencias, actúan de manera inadvertida y afectan el resultado de una manera inesperada.

Una tercera razón es que el “ambiente” plantea una “demora” para manifestar el resultado de la acción. Ciertas personas son capaces de soportar esta demora y mantenerse adheridos con esperanza y optimismo al resultado esperado, mientras otras personas podrían frustrarse y desfallecer antes que el resultado aparezca. Esta idea fueron explicadas en detalle en un artículo previo (http://wp.me/puWNX-fX).

Hay una cuarta razón . No es fácil encontrar el “resultado” específico de nuestra acción dentro del “ambiente” externo, porque este contiene el agregado de las acciones de todo el ecosistema que nos rodea, siendo una amalgama interactiva de factores políticos, económicos, sociales y culturales. Adicionalmente, en un momento en el tiempo, el “ambiente” está afectado a su vez por la sumatoria de efectos causados por acciones previas de los individuos y grupos sociales que nos precedieron y de la humanidad como un todo. Es decir, la “historia”, que es el devenir de los acontecimientos, puede ser vista como “un ser” con autonomía, que tiene vida propia. De manera que nuestras acciones son como granos de arena en un desierto. Nuestras acciones importan y si tienen un impacto, pero es un poco  “narcisista” y “egocéntrico” pretender que su impacto sea reconocible, visible y aislable del resto de “resultados” producidos por otros factores o individuos en este momento o en momentos precedentes. Esta idea ha sido desarrollada en varios artículos previos (http://wp.me/puWNX-gB).

2) La idea de que estamos viviendo una transición por cambio de Era y sus efectos psicológicos la he tocado también en artículos previos (http://wp.me/puWNX-nn, http://wp.me/puWNX-6Q).

3) Es tarea nosotros como seres humanos crear una Sociedad que recompense comportamientos adecuados y castigue los inadecuados. Es lo que tratamos de hacer como Padres con nuestros hijos. Es lo que tratan de hacer los Colegios e instituciones educativas. Es lo que tratan de hacer los maestros con el sistema de fichas. Es lo que ha dado cada vez mayor popularidad a la tendencia del Gaming en educación y en empresas.

Hay épocas en las que parece que nos acercamos como Sociedades a ese ideal y hay otras en las que nos alejamos. Hay países que están más cerca y otros que están muy lejos. En un ambiente determinado donde se premia la delincuencia, la mentira, la extorsión, el rentismo y el control, una persona que se comporta con probidad, rectitud, honestidad, respeto y productividad, es un “desadaptado” visto como un Don Quijote por la mayoría. Es obvio que una persona así en un medio distorsionado donde reina la injustica al mejor estilo del Chicago de los años veinte, no puede motivar sus actos en su entorno inmediato. Si una persona así espera que sus acciones modifiquen el ambiente circundante en el corto plazo o espera una retroalimentación positiva por su actuación, se sentiría muy frustrado y posiblemente desistiría de continuar comportándose de esa manera, terminando por “adaptarse” (o morir).

Pero los mejores avances de la humanidad se han logrado gracias a personas que no se “adaptan” a la realidad que los rodea, sino que son capaces de mantener sus ideales INDEPENDIENTEMENTE de los resultados de corto plazo. En ese caso, aplicaría la máxima: no es recomendable juzgar nuestro día por lo que obtenemos, sino por lo que sembramos. Esta afirmación es una variación de la frase de Ghandi que he colocado en la portada de este Blog: Be the change you want to see in the world.

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AcrosportEn lo que va de año he tenido dos presentaciones públicas sobre Empowerment. A una de ellas asistió un colega que al finalizar la actividad me comentó que le había sorprendido que hablara de este tema que estuvo de moda en los noventa, cuando yo al estar tan vinculado con la psicología positiva pude haber tomado un concepto más novedoso como el Florecer. Este comentario me reafirmó la gran necesidad que existe de difundir el conocimiento.

El empowerment no consiste en dar poder como erróneamente algunos creen. Es un término nuevo (neologismo) creado a partir de la palabra power, pero es diferente a éste. Ha sido usado con diferentes significados en diferentes contextos. En general, ha sido usado como verbo o como sustantivo. Como verbo ha sido usado para hacer referencia a las acciones dirigidas a lograr el empowerment de personas o grupos. De allí viene la idea de que es una Acción que se realiza. Pero para referirnos a la acción sería preferible ser más precisos (algo como gestión del empowerment o liderazgo para promover el empowerment).

La acepción del término a la que me refiero en este artículo es como sustantivo. Desde esta perspectiva, el término empowerment es usado para hacer referencia a un estado psicológico que contiene elementos cognitivos (creencias) y afectivos (sentimientos): es la sensación que tiene una persona de que puede enfrentar una tarea o superar un obstáculo exitosamente, con una conducta auto-dirigida. En otras palabras, implica sentirse preparado, listo para hacer algo por cuenta propia.

Este estado interno llamado empowerment, o empowerment psicológico, está conformado según las investigaciones realizadas por cuatro componentes, recopilados por un trabajo de actualización que hizo Gretchen Spreitzer, una de las promotoras de este concepto dentro de la Psicología Organizacional Positiva.

• Auto eficacia: sensación de que tengo las competencias para lograrlo.
• Auto determinación: sensación de que soy el dueño de mi conducta.
• Internalidad: sensación de que puedo impactar en los resultados.
• Significado: darle valor a lo que se hace conectándolo con algo más amplio.

No se trata de una moda gerencial. Es un concepto psicológico que llegó para quedarse. Agrupa a otros conceptos con mucho “pedigree” dentro de la psicología. El concepto de auto eficacia viene de Albert Bandura y ha demostrado ser por sí mismo una variable moderadora crucial del manejo del estrés y del engagement. El concepto de auto determinación viene de Edward Deci y constituye un elemento fundamental dentro de su teoría de la motivación intrínseca. El concepto de Internalidad o Locus de control interno viene de Rotter y se ha acreditado como un predictor de bienestar. La importancia del Significado jugó un papel fundamental en la propuesta y obra de Victor Frankl y específicamente dentro de la Logoterapia, y hoy día se incluye como uno de los componentes clave de los principales modelos de bienestar psicológico como el de Carol Ryff y el de Martin Seligman.

Lo contrario del empowerment es la impotencia (powerlessness). La investigadora Rosabeth Moss-Kanter ha estudiado los perniciosos efectos que tiene la impotencia en el mundo gerencial en el fenómeno conocido como jefes tóxicos. Cuando las personas se sienten impotentes en una empresa, institución o en la vida en general, terminan siendo amargados, escépticos y crueles. En particular son personas que suelen ensañarse contra aquellos que tienen chispa, entusiasmo y amor por lo que hacen. Es ese tipo de persona que al encontrase con el apasionado bien pudiera decir algo como: “este es un idealista, vamos a darle una dósis de realidad”. Frente a la famosa idea de que el poder corrompe, esta autora añade una nueva: la impotencia corrompe.

El controversial autor New Age Carlos Castaneda, quien se hizo famoso en los Setenta por Las enseñanzas de Don Juan, en su libro Fuego Interno se refirió a estos personajes y los llamó Pinches Tiranos. Según su definición son aquellos que abandonaron el camino del “Guerrero”. El Guerrero es aquel que busca ser lo mejor que puede llegar a ser, ve todo como un desafío, conquista sus debilidades y supera su “importancia personal”.

Las personas sin empowerment en las organizaciones actúan por micromanagement, crean un clima organizacional negativo, burocracia, poca innovación, conflictividad y bajo desempeño. Como dirigentes de un país crean regímenes autoritarios de bajo desempeño y competitividad, expertos en usar el marco legal para encubrir su turbiedad. En general estas personas piensan que solo lo visible y tangible vale, no dándole importancia a cosas como la verdad. Son personas muy empobrecidas internamente que se obsesionan con el poder externo.

Por su motivación tan grande por el poder, muchas veces logran enquistarse en el, haciendo mucho daño a su alrededor, exigiendo pleitesía, consintiéndose excesos íntimos, abusando e irrespetando a los demás. Los peores, son los que poseen un alto nivel de inteligencia emocional, la cual usan para poner en práctica un gran autocontrol y habilidades de manipulación. Estos pueden llegar a ser líderes destacados, pero no de “La Fuerza”, sino del “Lado Oscuro”, es decir, Líderes Destructivos.

Por su parte, el empowerment proviene de dentro y no de fuera. Es una disposición hacia el mundo que no está basada en el resentimiento ni la retaliación, sino en la capacidad. Que busca mostrar lo mejor de sí, mejores contribuciones y mejores resultados para guiar a otros, no para su control ni sometimiento.

La propuesta de la “escuela de Michigan”, que reúne a investigadores y visionarios de alta talla, como Spreitzer, Quinn, Cameron y Dutton, es que el empowerment es un cluster psicológico que agrupa los componentes ya comentados y constituye un portal de entrada para Prosperar.

Para Spreitzer, Prosperar significa que somos Co-Creadores de Recursos (Sugiero leer en este Blog la serie llamada Transacciones Energéticas donde se explica que son los Recursos para no repetirlo acá nuevamente). Las investigaciones han demostrado que al co-crear recursos hay un proceso de espiralización. Esto lo que significa es que cuando una persona amplía sus recursos, esto le permite obtener más aún, formando un circulo virtuoso. Recursos conducen a resultados y resultados conducen a recursos. Y esto se va ensanchando. Porque la persona se siente bien y su atención está más ampliada y es más receptiva y ve recursos que antes no veía u obtiene colaboraciones de otros a las que antes no tenía acceso. De manera que entra en lo que llamé en otro artículo, una escalera de crecimiento.

Junto al proceso de Prosperar se ha propuesto el término Florecer. Para Barbara Fredrikson el florecer viene siendo lo contrario de languidecer e implica 1) sentirse contento consigo mismo, 2) generatividad (hacer contribuciones para otros), 3) crecimiento (ampliación de recursos internos y externos) y 4) resiliencia (salir victorioso de las pruebas). Pero Seligman propuso el Florecer como una nueva forma de ver al bienestar psicológico. En el artículo Bienestar Psicológico Duradero pueden encontrar una ampliación del modelo de Carol Ryff y una nota explicativa sobre el modelo de Seligman, ambos con gran coincidencia entre sí.

acrobaciaIndependientemente del tecnicismo psicológico y del hecho de que todavía hay solapamientos así como áreas todavía por desarrollar, queda claro que el destino deseable para el ser humano es que integre sus experiencias dolorosas y sea capaz de verse envuelto en experiencias positivas y constructivas, transitando por un plano muy personal que conduce a la cristalización y manifestación de sus cualidades y fortalezas, dejando en el camino un legado a su alrededor. Proceso mismo que a su manera fue presentado en su momento por Abaham Maslow (Autorealización) y que con sus propias apreciaciones también presentó Jung (Individuación). Este proceso tiene subidas y bajadas, pero mientras mejor se manejen las bajadas, serán oportunidades para “agarrar impulso” e ir al “siguiente nivel”, ampliando y precisando caada vez más la concepción de sí mismo y la concepción del mundo.

El empowerment engrana dentro de este proceso de crecimiento y desarrollo, al ser el INGREDIENTE básico y fundamental para que todo arranque, se active, comience a funcionar, por una parte, pero también para que no se detenga. Dado su carácter seminal lo asocio con lo que es el concepto de “apresto” en el contexto escolar: un niño tiene el apresto, cuando está listo para el proceso educativo formal. En las pruebas físicas o en la música también sucede que la persona tiene que dedicarse a practicar mucho para la competencia o el concierto, hasta que se sienta “preparado”.

Con el empowerment sucede que cada vez que cambian las condiciones (tareas, cargos, personas, relaciones, reglas de juego, contexto, entorno), necesitamos adquirirlo nuevamente. De manera que no es algo que se logra una vez y luego ya la persona lo deja atrás, sino que recurrentemente o recursivamente, tiene que adquirir ese estado nuevamente.

Por eso mi interés en rescatarlo y traerlo al tapete en nuestro país en estos momentos, ya que absolutamente todos necesitamos asegurarnos de trabajarlo continuamente para enfrentar las condiciones cambiantes que tenemos por delante. Como individuos tenemos la responsabilidad de alimentar nuestro propio empowerment, de ser nuestros propios líderes. Y en la medida en que seamos exitosos en ello, estaremos en condiciones de poder contribuir con otros.

Notas:
Pueden ver una versión corta de este tema con recomendaciones en otro artículo que escribí para Inspirulina. http://www.inspirulina.com/mantenga-encendida-la-fuerza-interior.html

Otro artículo sobre este tema fue publicado en el Blog de Valeven:
http://boletinvaleven.wordpress.com/2014/03/17/empowerment-o-poder/

Ese artículo fue comentado en entrevista de Radio con Eli Bravo que pueden escuchar en este enlace:

En Philotropismo Positivo di una explicación sobre por qué nuestras acciones tienen una incidencia limitada en el estado de cosas. Por esta razón, no debemos permitir que los resultados, si no son satisfactorios y acordes con nuestras expectativas y estándares, derrumben nuestro Espíritu.
https://excelenciapersonal.wordpress.com/2013/04/30/philotropismo-positivo/

En Haciendo nuestra parte! comenté sobre el mecanismo psicológico que explica por qué hay personas que se rinden más facilmente que otras, al enfrentarse a retrasos en la materialización de sus acciones en el estado de cosas.
https://excelenciapersonal.wordpress.com/2013/03/29/haciendo-nuestra-parte/

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Reboot¿Cómo comenzar un nuevo ciclo cuando no nos sentimos del todo satisfechos con los frutos que esperábamos obtener del ciclo anterior y vemos por delante unas condiciones más difíciles o inciertas? ¿Podemos comenzar sin un plan e ir improvisando en el camino? ¿Podemos correr el riesgo de ir a la deriva, sin mucho ánimo ni motivación?

Hay muchas razones por las que podemos sentirnos de esa manera. Desde la perspectiva de la teoría de motivación COR que expuse en los últimos artículos previos, nos sentimos así por haber formado parte de situaciones a las que dedicamos mucha energía y recursos comparado con lo que obtuvimos de retorno, quedando en un saldo negativo. Al final algunos ejemplos (*)

Difícilmente podríamos crecer como personas y aumentar nuestra percepción de bienestar subjetivo si nos dejamos llevar por el desconsuelo, la frustración, la desesperanza y no articulamos un plan factible que satisfaga nuestras necesidades psicológicas y materiales. Mantenerse a la deriva, presa del miedo, sin saber qué hacer, desanimados, vegetando, produce un grave estancamiento que puede poner en riesgo no sólo nuestra salud psicológica, sino también física. Así que si nos sentimos “espichados” es mejor reunir esfuerzos para Comenzar de nuevo, para Reiniciar.

En este artículo voy a revisar algunas ideas que nos puedan ayudar a retomar el camino con un renovado entusiasmo y un nuevo compromiso. Estoy seguro que ya conocen la mayoría de estas ideas. Pero: ¿de qué sirven las ideas si no se llevan a la práctica? Para los que argumentan que la situación que están enfrentando es muy difícil, acaso no es precisamente la dificultad la que va a permitir desarrollar nuestros mejores atributos y probar nuestros avances? A continuación les daré razones, inspiración y sugerencias para “ayudarnos” (me incluyo) a tomar impulso y hacerlo.

1.- Modificar nuestra posición existencial frente al mundo
Si percibimos que lo que tenemos por delante en nuestra vida es una época de crecimiento e incremento de nuestros recursos, inmediatamente asumimos una biología en nuestro organismo asociada con la expansión, aumentando de inmediato nuestro nivel de vitalidad. Pero cuando percibimos que perderemos recursos físicos, materiales, relacionales y psicológicos, la respuesta inmediata orgánica es una biología de la limitación, que va disminuir nuestra vitalidad a niveles peligrosos. Ahora, la palabra clave aquí es percibir. Es decir, que el significado que demos a los eventos reales o prospectados va a depender de los significantes que usemos, es decir, del marco de referencia que usemos.

De manera que las ideas que tenemos, que son simplemente unas ideas aprendidas a partir de nuestra experiencia, no nos resultan útiles si nos llevan a sentir desconsuelo y pérdida. Es necesario buscar un marco de referencia que sea fuente de Inspiración y Esperanza y no una fuente de Desaliento.

Para algunos es útil recurrir a la religión y la espiritualidad, para otros las ideas de algún maestro o guía. Para otros puede ser suficiente la idea de no rendirse y prevalecer. Lo importante es que podamos experimentar un sentimiento de esperanza, pese a que los acontecimientos inmediatos desmientan esa posibilidad. Esto es un ingrediente clave para elevar nuestra vitalidad y mejorar nuestro engagement con la situación que vivimos.

2.- Sanar heridas
Mientras más años, más pasado a cuestas. Y el pasado representa muchas experiencias. Algunas positivas, otras negativas. En algunas nos han fallado a nosotros. En otras somos nosotros los que hemos fallado. Y muchas veces nos torturamos pensando por qué las cosas fueron de una manera y no de otra. Que hicimos, o no hicimos, o lo que otros hicieron o no hicieron. Y es muy probable que ante todas estas ideas que nos atormentan, ilusiones que se desvanecen, decepciones y reproches, nos entreguemos al Over Thinking y la Rumination, es decir, el Pensar en Exceso y el Rumiar. Estos son hábitos muy dañinos que nos distraen del presente, intensifican nuestro estancamiento y no ayudan a resolver los desafíos que tenemos por delante.

Un hábito muy importante a desarrollar es el Control del Pensamiento para vivir el presente, es decir, influir voluntariamente en los que pensamos y por cuanto tiempo, en lugar de que los pensamientos se comporten con autonomía y dominen nuestra mente. En algunos casos puede bastar con tomar conciencia de esto. En otros casos, puede ser necesario adiestrarse en cómo manejar sus pensamientos. En otros casos, puede ser necesario lo anterior más un procesamiento más a fondo de los mismos.

Los pensamientos proceden de experiencias y para poder controlar los pensamientos, puede hacer falta procesar las experiencias que están detrás. Una de los mecanismos por los que ciertas experiencias parecen ser inmunes al mecanismo natural del olvido, es que hay algo pendiente allí que aprender. Hay una joya escondida dentro del material de desecho. Así que es importante encontrarla antes de enviar este material al archivo muerto.

En muchos casos, lo que impide olvidar ciertas experiencias, dejar ir el pasado y controlar los pensamientos asociados, es que estos están empaquetados con emociones intensas. Entonces hay que “despegar” experiencias, pensamientos, emociones y sensaciones. En algunos casos es necesario expresar emociones bloqueadas. En otros es importante comprenderlas. Muchas veces puede ser necesario que podamos Perdonar a quienes nos decepcionaron, nos hicieron algún daño o causaron alguna herida. Pero igualmente en muchos casos también debemos perdonarnos a nosotros mismos, porque nos traicionamos, dejamos a un lado nuestros ideales, nuestros estándares, nuestras metas, nuestra esencia, haciendo un mal uso de nuestra energía vital.

No es fácil hacer este trabajo solo y puede ser necesario recurrir a la Psicoterapia y en algunos casos usar técnicas para el tratamiento de Post Traumatic Disorders (PSTD). De cualquier forma, puede ser útil tener presente la visión de algunos filósofos y científicos que sostienen que cada organismo tiene sus propios parámetros y funciona como un sistema cerrado de tal manera que en realidad lo circundante no puede afectarlo. Cada persona encuentra en el medio ambiente externo las circunstancias que actúen como un eco que reproduzca y reviva las instrucciones de su propia codificación que están contenidas en su “estructura”. Mediante este mecanismo de “acoplamiento estructural”, el organismo encuentra el medio ambiente que recree las experiencias que tiene programadas para su ciclo vital.

De manera que todos esos sentimientos y emociones que sentimos ante una situación son nuestros. No nos lo hizo nadie ni nada. El otro o la situación, son solo un disparador, un mensajero, al cual nos acoplamos como llave a cerradura, para activar esta experiencia. Solo estamos nosotros frente a nuestra experiencia subjetiva. Y el reto consiste en despersonificar tales experiencias de agentes externos y verlas como una creación propia, para poder comenzar un proceso de sanación. Es decir, que no hay víctimas ni victimarios. Como dice el Biólogo Huberto Maturana: No está en el código de la bala el penetrar la piel; sino en el de la piel el dejarse penetrar por la bala.

He hecho más énfasis en pensamientos procedentes del pasado, pero en algunos casos el problema de la persona se debe a que está preocupada por el futuro. Evidentemente que en este caso serán necesarias otras técnicas, pero no ahondé en ellas porque considero que si contamos con un marco de referencia que nos proporcione esperanza, tal como lo desarrollé en el punto anterior, este problema de preocupación por el futuro se ve solucionado en gran medida.

3.- Aumentar el auto conocimiento
El ejercicio anterior nos va a permitir no distraernos culpabilizando a nadie, sino enfocarnos en los “parámetros” de nuestro “sistema operativo”. La reflexión e introspección nos pueden permitir ver los patrones que se repiten una y otra vez en nuestra vida, más allá de los cambios de escenografía y de los personajes. Lo que terminará por convencernos de lo que es nuestro. Una parte nuestra que no nos gusta, nuestra Sombra, que la sacamos de nuestra definición consciente de lo que somos. Y que al ser activada por las experiencias externas se entremezcla con estas a tal punto que terminamos por mantenerla fuera de nosotros.

Pero con el tiempo y con la disposición adecuada, al ver los patrones repetidos, podremos ver con claridad lo que no hemos querido ver. Esa parte nuestra no reconocida y rechazada que hemos estado ignorando o proyectando en el exterior, pero que es nuestra. Y al no tomar el control consciente sobre ella, opera con cierta autonomía y nos conduce a enfrentar cierto tipo de situaciones. Como dice el mismo Jung, lo que niegas te somete o te aparece como Destino.

Para aumentar nuestro auto conocimiento recomiendo que veamos la verdadera causa detrás de nuestros auto reproches y de nuestras decepciones con los demás. Si nos hemos visto envueltos en una experiencia lamentable y nos culpamos por ello o culpamos a otros, es útil que más bien intentemos ver cuál es la cualidad o habilidad que no tenemos que nos hizo caer presa de nosotros o de otros. Tal vez no supimos poner límites, o no nos valoramos suficiente, o quizás no supimos negociar, o fallamos en nuestro autocontrol, en nuestra disciplina, o nos faltó valor y entereza para asumir determinadas consecuencias o realidades. Detrás de muchas de estas situaciones lamentables de nuestra vida es donde se ponen en evidencia algunas de nuestras “debilidades” o vulnerabilidades. Y tal vez tengamos que aceptar una nueva definición de nosotros mismos más ajustada a la realidad. Aceptar que no pudimos actuar de determinada manera. Pero en lugar de culpar y pelar con otros, o de sentirnos culpables y odiarnos, es más sano reconocer las áreas nuestras que requieren de trabajo y mejora. En todo caso, si es posible, hacer un compromiso o resolución personal de cambio para actuar de otra manera, desarrollar determinada cualidad o eliminar cierta tendencia de comportamiento.

Este trabajo con la Sombra es clave para lograr la integración de las partes del Self y un aumento de la Conciencia de sí mismo, lo que es fundamental para detener las Fugas Energéticas. Este trabajo implica un procesamiento de información para el cual puede ser necesaria también una ayuda externa especializada. Al integrar nuestras partes enviadas al subconsciente o endosadas a otros, liberamos una energía atrapada que parecía perdida, devolviéndonos parte de nuestra vitalidad y claridad mental.

4.- Reparación cognitiva
Al experimentar perdida en las transacciones con la vida se produce un deterioro a nivel cognitivo, en nuestras Creencias. No se trata de creencias intelectuales, sino que en la gran mayoría de los casos pueden no ser conscientes, pero pueden deducirse de nuestro comportamiento. Son puntos de partida sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida y el mundo en general grabados en nuestra memoria implícita no verbal.

El ser humano trae de fábrica en su sistema operativo unas Creencias Básicas Vitales que son útiles para subsistir y desarrollarse. Estas creencias han estado y están detrás de nuestros principales emprendimientos y aventuras, aquellas que nos han ayudado a desarrollarnos y que han resultado ser ladrillos de base en la obra que estamos construyendo en nuestra vida. Creer que el mundo es un espacio donde expresarnos, ser aceptados y valorados, donde hay posibilidades y oportunidades con las que podemos encontrarnos. Que la vida vale la pena vivirla y tiene un sentido. Que puede haber suficiente justicia, bondad y felicidad a nuestro alrededor. Que vamos a poder conseguir el sustento y la abundancia para nosotros y los nuestros. Que nos podemos ganar a vida de una manera satisfactoria y estimulante. Que nuestras opiniones y sentimientos son aceptados y respetados. Que nuestros talentos son valiosos y útiles. Que hay un propósito de vida y una vocación para nosotros. Que hay un lugar en el mundo para nosotros. Que tenemos posibilidades, poder de elección, capacidad de ejecución. Que podemos conseguir las personas adecuadas, la pareja adecuada, las amistades adecuadas. Que podemos vivir en felicidad, éxito, abundancia y amor.

Pero las experiencias reales de la vida, sobre todo de las primeras experiencias, se encargan de modificar este patrón de fábrica. De esta manera, muchas de estas creencias originales se debilitan o incluso se eleminan por completo y pueden ser sustituidas por su contrario. Para un ejemplo tome cualquiera de la lista anterior y simplemente colóquele “No” delante. Así se forman nuestras Creencias Disfuncionales o limitantes.

Para algunos estas experiencias ocurren en los primeros cinco años de vida. Para otros en su mediana infancia. Para otros en su pubertad o adolescencia. Para otros suceden ya de Adultos. Son experiencias reales de la vida que desmienten por completo las Creencias Básicas Vitales originales de fábrica. Situaciones donde fuimos abandonados, humillados, maltratados, decepcionados, donde fracasamos, fallamos, erramos, abusamos, nos confiamos, quedamos solos, aislados, sin esperanza, sin opciones, sin sustento, impotentes, sufrimos carencias o experimentamos tristeza, rabia o ira.

Alguien que le tocó experimentar situaciones que desmintieron las creencias básicas vitales a muy temprana edad, se preguntará de adulto: ¿acaso hay otra forma de pensar o vivir? Porque la creencia contraria sustitutiva se arraiga de tal forma a su forma de vida que lo considera una verdad incuestionable. Como esa niña de cinco años del drama reciente aparecida en la prensa local y que ha dado la vuelta al mundo, que le tocó ser testigo de un ataque de la delincuencia que terminó con la vida de sus padres frente a ella. ¿Qué imagen del mundo se lleva de esta situación? ¿Qué emociones habrá experimentado? ¿Qué se habrá “grabado” en su organismo al vivir esta situación tan intensa? ¿Como “convencerla” de que el mundo puede ser diferente? En contraste, una persona que creció en un ambiente seguro y amoroso, rodeado de unos padres nutritivos y siempre presentes, mantendrá la creencia original de fábrica de que el mundo es un lugar seguro. Pero esta pequeña que fue objeto de la delincuencia muy probablemente, ojalá este equivocado, crecerá con la creencia de que el mundo no es un lugar seguro y que es muy posible encontrarse con gente impulsiva y egoísta que pueda malograr la vida en cualquier momento.

Conocí a alguien en un momento dado que no estaba contento con su vida y se estaba entregando a la bebida paulatinamente, Me dijo que su problema era ser muy “idealista”. En el pasado esta persona tuvo las Creencias Básicas Vitales y tuvo experiencias afortunadas que las confirmaron. Pero luego le tocó enfrentar experiencias que las contradijeron. Y se conformó con eso. No restauro los parámetros de fábrica del sistema operativo. No sanó. No procesó sus experiencias de fracaso y desdicha para recuperar nuevamente su confianza y su “idealismo” inicial para creer nuevamente en la vida. El pensó que antes como idealista estuvo equivocado y que era mejor ser “realista”,es decir, basarse en las realidades amargas que había sufrido. De esa manera, la vida para el no estaba ya presentando ningún entusiasmo ni promesa, y por ello se adormecía diariamente en la bebida.

Considero que si retornar a las creencias básicas vitales es ser idealista, entonces ser idealista no es ningun problema. Que me llamen Idealista! Aunque la situación real del mundo a nuestro alrededor desmienta muchas de estas creencias, prefiero creer en ellas a riesgo de ser llamado Naive. Creo que alguien que piense que no hay manera de salir adelante, por ejemplo, es poco probable que salga adelante! Estamos claros en que creer que sí, no es una garantía, pero es una condición necesaria! Por ello es mejor retornar a las Creencias Básicas Vitales que entregarse a “la realidad de las evidencias” de que el mundo y el ser humano no son lo suficientemente buenos y no tienen arreglo.

Es mejor no rendirse y retomar fuerzas para ver cómo podemos hacer del mundo un mejor lugar, comenzando por cómo ser mejores personas nosotros. O sea, qué y cómo podemos hacer para que estas Creencias Básicas Vitales se hagan realidad a través de nuestro esfuerzo en lugar de esperar que nos las confirmen desde fuera. Me parece que esa frase de Ghandi transmite la idea precisa de lo que hablo: “be the change you want to see in the world”.

5.- Recuperación biológica y energética
En nuestra interacción con el mundo se produce un desgaste natural, que se ve acentuado cuando percibimos amenazas y terminamos perdiendo parte de nuestros recursos. Eso nos deja como saldo una disminución de nuestros niveles de vitalidad. En la medida que dejamos de sentir vigor y comenzamos a sentirnos extenuados, es importante tomar acciones que permitan restituir nuestros niveles energéticos.

A nivel físico esto incluye alimentarnos bien y sanamente, realizar dietas especiales, restituir los electrolitos, hidratarse, ingerir vitaminas, minerales, pro bióticos y antioxidantes, balancear proteínas y carbohidratos, hacerse masajes y baños especiales, aromaterapia, descanso, pausas, horas de sueño, ejercicio físico.

Para restituir la energía emocional perdida pueden ayudar los ejercicios y actividades psicofísicas que ayuden a restituir el flujo energético en el organismo (tai chi, chi kung, polaridad, digito puntura, Yoga), la terapia alternativa (homeopática, floral), distintos tipos de limpieza (ayunos, colónica, piel, áurica), ejercicios basados en la respiración, y actividades dirigidas a aquietar la mente y de tipo contemplativo pasivas y activas (mindfulness, meditación, saboreo, caminatas).

La idea es cuidar de nosotros, cuidar nuestro cuerpo y nuestros niveles de energía psicofísica y emocional.

6.- Restituir nuestra afectividad
La afectividad incluye las emociones, sentimientos y estados de ánimo que experimentamos y está demostrado que la afectividad moldea el procesamiento de información (percepción) y por tanto ejerce un papel clave en el comportamiento. En mis artículos anteriores he escrito suficiente sobre este tema y voy a pedir buscarlos usando la herramienta de etiquetas y temas. La idea principal que he desarrollado en ellos, someramente, es que las emociones tienen un efecto acumulativo en la formación de un estado de ánimo que es el balance de emociones positivas y negativas. La afectividad positiva abre nuestro rango de atención, mejora nuestra empatía, potencia nuestra escucha, mejora nuestro desempeño y nuestras relaciones, fortalece nuestra resiliencia.

Por ello, es importante establecer un programa de actividades que nos asegure una dosis diaria de emociones positivas que permita mantener nuestro ratio emocional en la zona de florecimiento, de modo que podamos experimentar semanalmente las cantidades mínimas necesarias de alegría, interés, agradecimiento y serenidad, entre otras.

En momentos de dificultad puede sonarnos un poco artificial o a contracorriente dedicarnos a actividades de este tipo cuando estamos enfrentando dificultades. Pero es clave poder hacerlo para garantizar la salud, tanto física como emocional y cognitiva. Todas las otras iniciativas que he comentado van a “cuajar” mejor en la medida que haya afectos positivos. De manera que cada quien debe ver que actividades le vienen mejor que evoquen o activen estas emociones, de una manera suficiente para alcanzar los niveles deseados de Positividad.

Hay que tener presente que hay rasgos disposicionales que inclinan a las personas a experimentar con mayor probabilidad unas u otras. Esto se vincula con las diferencias individuales a nivel temperamental, es decir, biológicas y constitucionales y su moldeamiento en las primeras experiencias. En este respecto hay dos sistemas que funcionan de manera independiente. Por una parte está el Behavioral Activation System (BAS) que es un paquete biocomportamental que nos conduce a experimentar emociones positivas, nos impulsa al emprendimiento, a la exploración de nuestro entorno y la ampliación de nuestros límites. Por otra parte está en Behavioral Inhibition System (BIS), paquete biocomportamental que nos conduce a experimentar emociones negativas, a la mirada hacia nosotros mismos, a la reevaluación, a replegarnos del medio y protegernos mientras pasa una amenaza o nos restituimos después de una perdida. Las personas con un alto BIS (personas sensibles) tienen que hacer un esfuerzo extra por reducir la intensidad y frecuencia de emociones negativas. Mucho más redoblado este esfuerzo si además tienen un bajo BAS.

7.- Encontrar nuestro propio camino
¿Quién soy realmente? ¿Para qué vivo? ¿Con qué propósito? ¿A donde voy exactamente? ¿Cómo sabré que he vivido? ¿Estoy realizando mi potencial? ¿Estoy yendo en la dirección adecuada? ¿Cuál es el carril de mi propia carrera? ¿Cuál es mi misión de vida? ¿Qué contribución estoy dando a otros? Estas son algunas de las preguntas que pueden guiar esta exploración.

Comparto la idea de todos esos filósofos y psicólogos que han planteado que cada persona es un universo en sí mismo y un trabajo por completarse. Que nacemos en un punto inicial y la vida es para llevarnos a un punto final. No somos un trabajo terminado. Al inicio de la vida se va configurando una parte psíquica llamada Yo o Ego en Latín. Por supuesto que al principio esa parte piensa y se mueve en función de recibir alimento y calidez. Pero gradualmente ese Yo se va desarrollando. Y el Yo es solo la parte consciente de nuestra Psique. Hay una parte mucho más amplia de la Psique, potencial y no manifiesta, llamada Self. Como dice James Hillman: “Todos nacemos con una personalidad”. Ahora bien, el Yo, que es la parte consciente, tiene que evolucionar de manera que cada vez pueda abarcar una mayor parte del Self, y para ellos hay que pasar por un proceso que Jung llamó Individuación.

De manera que cada persona tiene su propio Self único e indistinguible y ha venido a este mundo dentro de una circunstancia muy particular especialmente diseñada para tener unos atributos únicos, que incluyen tanto “defectos”, como cualidades y dones. Todo con un propósito único y especial que incluye: corregir ciertos aspectos en la manera de ser, desarrollar las potencialidades, enseñar y guiar a otros, sanar ciertas relaciones y hacer contribuciones en general a otros.

Nada de los que nos fue dado fue por azar. Es solo un rompecabezas que tenemos que saber armar. Y hacer el mejor uso de todas estas piezas. No hay ningún error allí. Hay cosas que tenemos que procesar y dejar ir, de manera de construir una realidad nueva hacia el futuro que no dependa del pasado, aunque esté apoyada en él.

Para este trabajo de conexión consigo mismo es importante dedicar un tiempo a la auto observación y la auto reflexión para ver las señales. Aprender a buscar en lo obvio, lo que no vemos por estar tan cerca. Basarnos en nuestras habilidades, dones y talentos. Atender nuestros intereses y las cosas que valoramos y damos importancia que nos han llevado tomar decisiones vitales. Atender las cosas que nos han ilusionado, que han formado parte de los sueños que hemos querido hacer realidad. Ver la información que hemos descartado u obviado. Desarrollar nuestra intuición, estar más pendiente de las sincronicidades, observar lo que nos pasa a diario, prestar atención a los sueños cuando dormimos. En fin, ajustar nuestra lente para hacer una lectura adecuada de nuestra vida, y poder ver con claridad nuestra esencia y visualizar con más nitidez el trabajo personal que nos queda por hacer. Como dice George Eliot: “Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido”.

8.- Rodearnos de relaciones auténticas
Dicen que los adversarios son el mejor estímulo que tenemos para salir adelante, persistir en nuestros propósitos y perfeccionarnos. Y no lo dudo. Pero pienso que no tenemos que hacer ningún esfuerzo por conseguirlos, pues la gran mayoría de las veces aparecen en forma gratuita. Mucha gente se ha tomado esa idea de la “supervivencia del más fuerte” al pie de la letra y viven de un modo combativo. Si no como adversarios, muchas personas adoptan en la vida una posición simplemente neutra, al menos hacia nosotros.

Puede ser que simplemente no sean afines a nosotros y tienen un camino divergente al nuestro. Pero también es cierto que muchas de estas personas están guiadas por el miedo. Y no los culpo. En lo particular he estado en esas filas. A Dios gracias he logrado persistir en mi esfuerzo de buscar un camino auténtico, no sin esfuerzo y sin cantar victoria aún. El miedo tiene la particularidad de hacer a las personas egoístas e insensibles, como lo son muchas de esas personas “competitivas”. Carlos Castaneda en alguno de sus libros los llama Pinches Tiranos y explica que son personas que alguna vez estuvieron en el camino del Héroe pero luego renunciaron a el.

En mi viaje personal me he encontrado con personas que sin dejar de buscar la excelencia y sin dejar de esforzarse por ser mejores en lo que hacen, usan como motor el amor. Creo que es importante saber distinguir esas personas. Y si vemos con detenimiento nos daremos cuenta de que son pocos los de este tipo. Por ello, es importante reconocerlas y cultivar la relación con ellas para poder aumentar nuestra sensación de Conectividad.

Lamentablemente la vida apurada que vivimos nos lleva muchas veces a dejar atrás a personas que con el tiempo nos vamos dando cuenta lo valiosas que son y cuan escasas son las personas así. Personas sinceras, transparentes, auténticas, que están buscando vivir una vida con propósito y con significado. Que no tienen temor de ocultar sus fallos. Que no se reducen a ser meros roles o actores institucionales. Que han aprendido a ser ellos mismos. Gente que nos ha ayudado, que nos ha inspirado, que nos ha dado su apoyo y calidez, que nos ha escuchado, que se ha cuidado de no mirarnos con juicio, que ve nuestro potencial más que nuestros defectos, que nos valora sin ningún interés personal. Me parece importante hacer una lista de todas esas personas y llamarlas de vez en cuando, verlas si es posible, reunirse con ellas sin necesidad de una excusa, para mostrarles nuestro interés, honrarlas y cultivarlas, haciéndoles saber de lo agradecidos que estamos de compartir el viaje con ellas.

9.- Ampliar nuestro horizonte
En la medida que recuperamos nuestra energía y nuestro centro y aclaramos donde queremos ir, lo que nos hace falta ahora son opciones y recursos, es decir, nuevas formas específicas de pensar, sentir y actuar, caminos nuevos para llegar a nuestro destino, soluciones posibles a los problemas que tenemos que resolver, vías alternativas de conseguir lo que queremos. Para ello es importante salir de nosotros mismos, salir de nuestros paradigmas, salir de nuestra forma habitual de ver las cosas. La Creatividad puede sobrevenirnos como una consecuencia de todas las otras acciones que hemos comentado y que estemos adelantando. Pero también podemos estimularla sometiéndonos a nuevas experiencias, a nuevas lecturas, a nuevas personas, a nuevas actividades, pedir ayuda, buscar apoyo, pedir opiniones, investigar nuevos materiales, encontrarnos con personas que nos puedan enriquecer, buscar personas que puedan ser ejemplo para nosotros y modelos. Esto nos va a ayudar a aumentar nuestros recursos psicológicos. En el fondo se trata de Invertir en nosotros mismos y en nuestra resiliencia, en la construcción de nuevos recursos. Ello puede implicar dedicar tiempo y dinero para participar en cursos, seminarios y charlas, formar parte de actividades de crecimiento personal, hacer psicoterapia, coaching, buscar asesoramiento psicológico.

Uno de los riesgos que tiene sobre todo el profesional que juega en el escenario corporativo, es el de quedarse muy centrado en su “cabeza” usando el hemisferio cerebral predominante. Por eso creo mucho en salir del ambiente tradicional y de las actividades rutinarias, hacer cosas inusuales, entregarse al aquí y el ahora, disfrutar de las cosas sencillas, encender un fuego, dar una caminata, contemplar las estrellas, practicar deportes extremos, hacer una excursión, y en general, mover el cuerpo. Reconozco que en lo particular me gustan las actividades al aire libre. Pero la idea clave, independientemente de los gustos, es que usemos nuevos caminos sinápticos y salgamos de la zona de confort del cerebro. George Kelly, autor de la Teoría de los Constructos Personales (una teoría de la personalidad), propuso como técnica de cambio lo que llamó la Terapia del Rol Fijo, que consiste en hacer una lista de comportamientos no usuales en una persona pero que pueden ser útiles para él. Luego, la idea es que la persona actúe de ese modo en su vida en general, de manera que esto le produzca cambios en sus modos de ver las cosas. Guarda cierta similitud con la Técnica de los Sombreros que recomienda Edward De Bono. El trabajo corporal muy de moda hoy en día también apunta en esta dirección.

10.- Seguir moviéndonos hacia adelante
Nuestra vinculación con la vida (engagement), nuestras satisfacción y nuestra vitalidad, van a verse marcadamente mejoradas en la medida que organicemos nuestro sistema motivacional a través de un comportamiento goal setting oriented. Es decir, tenemos que llevar todo al plano de la acción y tomar decisiones, emprender nuevos rumbos, tomar nuevas iniciativas, abandonar ciertas cosas, realizar ciertas acciones, probar nuevas opciones, ensayar nuevos comportamientos, experimentar nuevas experiencias.

En una cultura muy dada a correr mucho sin importar para donde, más orientada al efectismo y los resultados, y a los signos visibles de éxito más que al desarrollo interior, hay que cuidarse de no llenar la agenda de tareas sin sentido. Traté este tema en uno de mis primeros artículos llamado “Claridad de propósito para persistir en nuestras acciones”, que recomiendo revisar. La idea clave es que el plano de la acción esté conectado con un plano de significado. Asegurarnos de eso ante nada. Es muy importante poder Visualizar con claridad hacia dónde vamos. Cuál es el estado final deseado. Y después partiendo de allí comenzar a pensar en los medios para llegar allí. No podemos perder de vista donde queremos llegar. Es un riesgo muy grande que corremos que nos quedemos prendado de los medios y los convirtamos en fines en sí mismos. Si un medio o camino determinado no funciona o está obstruido, entonces debemos volver al fin que buscamos y pensar de que otro modo podemos llegar allí.

Hecha esa advertencia, creo que lo demás lo sabe la gran mayoría. Toda esa idea de fijarse metas que sean claras y precisas. Podemos guiarnos por la metodología de goal setting S.M.A.R.T, es decir: Specific, Measurable, Attainable, Relevant and Time-bounded.

En la medida que visualizamos que vamos en el camino que nos conduce a nuestra realización personal, la biología de nuestro cuerpo cambia, nuestras pupilas se dilatan, nuestra musculatura se relaja, el bombeo del corazón se hace más efectivo, nuestra mente se agudiza, y nuestro cuerpo pide acción y movimiento. Así nos motivamos, aumenta nuestro Vigor y nos hacemos más efectivos y productivos. La idea clave aqui es fijarnos metas, motivarnos e ir a la acción, para mantener una sana percepción de auto eficacia, para mantrener viva la idea de que todavía estamos en el juego, que somos efectivos, que estamos moviéndonos hacia la dirección escogida.

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restart-your-computerPara cerrar solo quiero decir que he tomado como excusa el inicio de año para escribir sobre este tema, pero que fácilmente nos podemos ver muy a menudo en la necesidad de hacer un Reboot de nuestro sistema operativo. Es muy fácil que en nuestro día a día comencemos a debilitarnos, a dudar, a fallar en nuestro trabajo personal, a cuidar el “puesto”, a escondernos detrás de nuestras agendas ocupadas, a mantener en stand-by nuestras decisiones y posiciones, a jugar el juego de las apariencias y el éxito externo.

¿Por qué? Porque nos dejamos llevar por interpretaciones convencionales que no son inspiradoras ni esperanzadoras, porque nos torturamos por el pasado o nos angustiamos por el futuro y dejamos ir el presente, porque hacemos cualquier cosa por evitarnos a nosotros mismos y nos desconectamos de nuestro interior, porque terminamos por “adaptarnos” a las evidencias y las realidades en vez de recuperar nuestros ideales, porque abusamos de nuestro cuerpo y nuestra salud con excesos de diverso tipo, porque nos salimos de nuestro camino, lo perdemos de vista o lo olvidamos, porque descuidamos a la gente valiosa y nos rodeamos de relaciones prácticas sintiéndonos a la final aislados, porque preferimos quedarnos dentro de nuestros mismos paradigmas, porque preferimos ser simplemente productivos que ser efectivos con un propósito.

Espero que tengamos todos un buen Reinicio y que lo hagamos tantas veces como sea necesario!!!

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Pueden encontrar una versión corta de este artículo publicada en Inspirulina:
http://www.inspirulina.com/como-asegurar-progresos-en-nuestro-desarrollo-personal-interior.html

Y entrevista de Radio por Eli Bravo en:

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En el siguiente enlace pueden encontrar un ejercicio de escritura creativa relacionado con este tema.
http://escrituraterapeuticavc.wordpress.com/2014/02/07/un-momento-de-transicion/

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Nota (*) Algunas razones por las que nos sentimos desanimados (situaciones en las que pudiera haber saldo energético negativo):

A) Perdida de familiares, allegados o seres queridos, puesto que esto implica una reducción de nuestros recursos. Aunque las personas no nos pertenecen en el plano psicológico nos sentimos unidos a ellas y la carga de la vida se aligera, nos hacen compañía o incluso cumplían algunas tareas o funciones dentro del grupo. Si se mudan, emigran, si rompemos los lazos con ellos o pasan a otro plano, experimentamos una “disminución” de nuestros recursos en el plano relacional, y esto reduce nuestras energía.

B) Problemas logísticos y operativos, los cuales pueden requerir que dediquemos más energía y recursos a las actividades diarias dejándonos extenuados. Algunos ejemplo de esto son cuando se daña el vehículo, el ascensor o la avenida que siempre usamos, hay que dedicar más tiempo y recursos a ciertas actividades no productivas, como tomar un camino más largo, hacer más colas, más tráfico, más visitas. Esto sobre todo sucede cuando hacemos esto resentidos, obligados, viviéndolo sin sentido, perdiendo nuestra auto determinación.

C) Reducción de nuestra libertad y autonomía. Un familiar enfermo que requiere cuidados, un trabajo más exigente y menos remunerado, la inseguridad local que lleva al aislamiento social y la zozobra.

D) Porque el ingreso real se redujo y ahora podemos adquirir menos productos y servicios, o porque ahora tenemos que dedicar más recursos financieros a imprevistos.

E) Por episodios intrapersonales o interpersonales en los que perdimos energía tal como lo desarrollé en el artículo anterior Fugas Energéticas.

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Dejo enlace para ver a alguien inspirador que ha logrado perseverar en su desarrollo personal. La vida la colocó en una situación tal en la que tuvo que prescindir por completo de la aprobación y el reconocimiento de los demás. Pero al lograr salir adelante sin ello, paradojicamente ahora lo obtiene sin pretenderlo.

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happyappEn la entrega anterior se trató sobre lo que podríamos llamar, la Macroeconomía de las Transacciones energéticas. Para ello me basé en mi propia síntesis e integración personal de literatura técnica especializada en los temas de Engagement, la teoría Demanda-Recurso, la teoría de motivación de conservación de recursos y la literatura sobre Vigor. Lo que plantee en ese artículo es que básicamente hay tres posiciones existenciales en las que podemos estar en nuestra relación con el mundo y esto va a determinar nuestra Afectividad y nuestra Motivación: 1) en una situación de Ganancia de recursos, 2) en una situación de Conservación de recursos (en la terminología bélica se conoce como Estado de Asedio o de Sitio *a) o, 3) en una situación de Pérdida de recursos.

En las situaciones de Ganancia experimentamos afectos y cogniciones positivas y nuestro desempeño es alto o extraordinario. Un afecto característico y clave en su psicodinámica es una sensación de energía, denominada Vigor, que activa los procesos motivacionales y cognitivos permitiendo un uso óptimo de los recursos psicológicos y físicos, así como de los recursos externos relacionales y materiales. El vínculo que adopta una persona con la vida en situaciones como ésta se denomina Engagement. Estos ciclos conducen a espirales crecientes, es decir, se auto refuerzan, de modo que al ganar recursos la persona tiene más probabilidad de ganar cada vez más, entrando en una Espiral Creciente o de Prosperidad.

En una situación de conservación las exigencias superan nuestros recursos físicos y psicológicos, sea esto real o percibido, lo que nos conduce eventualmente a usar recursos acumulados previamente para emplearlos en el intercambio. En esta situación, en la que experimentamos Estrés, se produce una tensión que produce un desgaste físico y psicológico. El balance final va a depender de factores individuales y contextuales, específicamente de si la persona percibe, y puede de hecho, Reponer en el corto plazo los recursos empleados. De esto dependerá que el uso de recursos en la situación haya sido como Gasto o como Inversión. Una situación de gasto repetitiva ya nos habla de una situación de Perdida.

En una situación de Pérdida la persona experimenta estrés. Suelen ser la entrada a Espirales Decrecientes o de Empobrecimiento. De seguro implica una pérdida de los recursos externos y materiales. Pero si se consumen o no los recursos primarios psicológicos, físicos y relacionales, va a depender en cierta medida de la Resiliencia y Resistencia (Hardiness) de la persona, en combinación con la magnitud y gravedad de la situación externa. Obviamente que mientras más extremas sean las situaciones de violencia, abusos, hostigamiento, lavado de cerebro, hambre y enfermedades, mayor probabilidad de producir heridas en el Núcleo de la persona que serían difíciles de recuperar. En general, dijimos que la actitud de la persona y su capacidad para poner límites a sus aspectos más nucleares, como su visión del mundo y su auto estima, es un factor clave que incide en los afectos y motivación de la persona en tal situación, así como en su recuperación posterior. Hay personas que han sido capaces de mostrar afectos y cogniciones positivas en situaciones de Perdida, es decir, que han encarado la adversidad con Engagement. En la medida que esto es posible, hay mayores posibilidades de recuperación posterior.

perdida energeticaAhora vamos a dirigir la atención hacia lo que podríamos llamar la Microeconomía de las Transacciones Energéticas, es decir, las ganancias y desgastes de energía física corporal y psicológica en nuestro día a día. Específicamente en este artículo se tratarán las Fugas Energéticas, que son situaciones en las que Perdemos energía física o psicológica. Voy a identificar las principales fugas a las que estamos expuestos, basado en la literatura psicodinámica, psicología profunda, teoría del estrés, experiencia con clientes individuales y mi propia experiencia personal. No es una lista exhaustiva sin embargo. Y algunas de las fugas son muy evidentes de por sí, mientras que otras requieren de una explicación adicional. En algunos casos lo he hecho, mientras que en otras he pasado de largo por ahora, para comentar luego en otra entrega. En una entrega posterior también trataré las estrategias para proteger y recuperar los recursos psicológicos.

Fugas energéticas intrapersonales
• Ceder a tentaciones que después nos hacen sentir mal. Esto incluye hacer compras compulsivas más allá de nuestro presupuesto, consumir alimentos que nos hemos prohibido o restringido, consumir alcohol innecesariamente y cualquier situación en la que actuamos compulsivamente, sin auto control, en contra de aspiraciones, metas o normas que nos hemos colocado. Se da sobre todo en situaciones en la que están en juego alimentos, alcohol, drogas, sexo o ciertas actividades que tienen un carácter adictivo, tales como juegos de azar o video juegos. Puede representar situaciones en las que se cae en la tentación solo un poco hasta situaciones en las que hay un exceso. Muy común es excederse en la comida y/o la bebida al mediodía y después experimentar un estado anímico bajo, afectando la productividad de la tarde. Otro caso típico es hacer esto de noche y luego no poder ir a dormir temprano.
• Perder el tiempo dedicándolo en exceso a actividades que no nos reportan ningún beneficio. En esta categoría entran actividades como la procastinación, encuentros improductivos, tiempo en la computadora, tiempo en el teléfono, ver televisión.
• Traicionarnos a nosotros mismos, en nuestros votos, promesas, compromisos, normas, valores. Esto es, actuar en forma incongruente. Esto genera una tensión o disonancia que reclama una acción para encontrar alivio. Puede implicar cambiar nuestras aspiraciones o comprometernos a cambiar nuestra conducta.
• Acostarse tarde, sobre todo si hay que pararse temprano al día siguiente, y en general toda situación que implique dormir poco. Puede ser parte de un patrón improductivo repetitivo, como por ejemplo, comer en exceso al mediodía, dormir en la tarde, luego no poder ir temprano a la cama de noche y tener que pararse temprano al día siguiente. Es importante tener presente que los neurotransmisores, sustancias clave en las sinapsis neuronales del tejido cerebral, tienen que reponerse diariamente ya que se consumen durante la actividad cerebral. Su reposición ocurre en el sueño profundo, donde se producen ondas cerebrales Delta de 0 a 3 ciclos por segundo. Este tipo de sueño dura unos cinco minutos en cada ciclo de sueño de noventa minutos. Es decir, que en una noche que dormimos unas ocho horas en condiciones normales, potencialmente podemos disfrutar unos veinte minutos de sueño profundo Esos minutos son necesarios para la reposición de acetilcolina, dopamina, serotonina y otras sustancias fundamentales para la actividad cerebral. Si una persona pudiera cambiar su patrón de sueño de manera de tener un sueño profundo de veinte minutos continuos, esto bastaría para la recuperación de las sustancias neuroquímicas que requiere para su funcionamiento diario.
• Colocarse en situaciones apremiantes y abrumadoras, en agendas o exigencias imposibles de cumplir. Puede ser por fallas en el proceso de planificación, porque no se tomaron en cuenta ciertos aspectos que luego salen a la luz. O también puede ser debido a la aparición de factores inesperados que han cambiado el curso de los acontecimientos o de las prioridades. Entonces una fuga energética ocurre cuando no nos detenemos a modificar el plan, sino que continuamos con el plan original desconociendo las realidades situacionales y límites personales. En parte tiene que ver con un comportamiento de Evitación para no tener que enfrentar renegociar las cosas con otros; por rigidez para mantener el plan original a toda costa; o por un defecto en el reconocimiento de sus propias necesidades y su propia valoración personal.
• Como un punto específico de lo anterior muy notorio es lo que se ha dado en llamar Esfuerzo Extra Compensatorio. Esto ocurre cuando una persona permanece ligada a una actividad aun cuando se siente fatigado, con la finalidad de terminar una tarea. Se ha encontrado que esta situación tiene un alto costo fisiológico y puede acarrear alteración emocional (hostilidad, irritabilidad, ansiedad) y alteración cognitiva (indecisión, falta de creatividad y terquedad). Se ha encontrado que su uso recurrente produce cambios en la condición bioquímica del organismo, de tal manera que la persona se hace más sensible y menos flexible a futuras demandas.
• Vivir sin propósito, estar a la deriva. Tiene que ver con no tener objetivos o un sentido de dirección. Sobre todo es perjudicial cuando la persona se enfrenta a situaciones que exigen el uso de sus recursos y no sabe que busca, a donde va o cuáles son sus parámetros personales normativos.
• Dedicarnos a actividades que superan nuestros recursos, porque no tenemos la preparación, las condiciones, las competencias o las fortalezas necesarias.
• Participar de situaciones que no aceptamos, que no compartimos, que no escogimos, a las que nos sentimos obligados en cierto sentido.
• Dedicarse a actividades que no son del agrado de uno, que no tienen que ver con uno, ni con sus intereses, ni con sus objetivos.
• Excesos emocionales y conductuales. Aquí entran una variedad de comportamientos disfuncionales como la Rumiación (pensar excesivo), culparse y auto reprocharse en exceso, despotricar y quejarse, el enojo y el acting out (exteriorización desenfrenada), entre otros.
• Presenciar o ser parte de una situación que va en contra de la dignidad, el respeto, el espacio personal, la libertad y la auto determinación.

Fugas energéticas interpersonales
• Falta de asertividad. La asertividad, en el sentido en que originalmente fue propuesto por Wolpe, es la capacidad de satisfacer las necesidades propias poniendo límites a la intervención de terceros que lo puedan impedir, de una manera que no sea ni pasiva ni agresiva. La falta de asertividad, en general implica actuar en función de otros e incluye hacer las cosas por compromiso, para complacer a otros, para conseguir la aprobación, aceptación o reconocimiento de otros, renunciar a las propias aspiraciones sea por complacencia o porque se considera al otro como una amenaza que podría retirar el apoyo o que podría hacerle pasar un mal rato. Incluye hacer tratos y acuerdos desventajosos para uno, donde los demás son los que sacan un provecho. Incluye el ser objeto de manipulaciones para satisfacer las necesidades de otros. Incluye tanto el extremo del Ceder, como la reacción contraria de Forzar, es decir, de actuar en forma innecesariamente agresiva, hostil o egoísta.
• Deseo de controlar o manipular a otros. Resistir intentos de influencia de otros. Luchas de poder.
• Que alguien traspase nuestros límites de manera inapropiada y nos veamos en la necesidad de fijarlos. Tal vez actuamos en forma inocente, asumimos que los límites y reglas de la relación estaban implícitos. No los hablamos, no los negociamos, los dimos por sentado. De pronto la otra persona los traspasa. Entonces nos vemos en la situación de tener que establecerlos o incluso negociarlos.
• Malentendidos que nos llevan a tener que aclarar las cosas que asumimos estaban claras o eran compartidas.
• Reacciones inconscientes, automáticas, espontaneas que mostramos en las relaciones, que no son coherentes con nuestro Ideal del Yo, que nos sorprenden y no son de nuestro agrado.
• La maledicencia, el chismorreo, hacer reproches, hacer criticas no solicitadas.
• Intentos de manipulación, influencia o control de otros.
• Reacciones automáticas e inconscientes ante ciertas situaciones que son Egosintónicas (con las que estamos de acuerdo), pero que nos llevan a comportamientos disfuncionales que requieren de un alto costo energético que producen un deterioro en las relaciones o un impacto en el desempeño en general.
• Estar a merced de otros. Esto sucede cuando recibimos algo de alguien y esta persona se siente en la libertad de pedirnos ceder en otras cosas que resultan un tanto inesperadas. Por ejemplo, alguien nos invita a almorzar y pensabamos solo usar el tiempo del almuerzo a compartir con esta persona. Pero luego nos pide que le acompañemos a hacer algo, a lo cual accedemos en una suerte de reciprocidad. Pero resulta que luego esta actividad se demora más de la cuenta y la persona nos deja haciendo una cola mientras va a hacer otra cosa. Terminamos usando mas tiempo o recursos materiales de los que estabamos dispuestos y sentimos que tuvimos que “dar de más” a cambio de recibir algo que quizas no valorábamos mucho.
• Una conversación que se descarrila, ser parte de una disputa, tener un Impasse. Una persona te dice insultos, cosas hirientes o humillantes. Entonces respondes para defenderte de una forma que dista de tu ideal o tratas de mostrarte comprensivo y conciliador para no escalar el conflicto “tragando” la molestia.
• Trato con personas tóxicas, alteradas, con emociones intensas, con “mala vibra”, que se quejan, critican o no escuchan, dominantes, reactivas, egocéntricas o muy demandantes. Transmiten agresión, frustración, descontento, ansiedad o amargura. Esto incluye el trato con personas que “buscan pelea”, que expresan emociones intensas abiertamene, o trasladan sus problemas a los demás sin mayor conciencia que les permita discriminar entre su mundo interno y el mundo externo. En estas situaciones aplica la famosa metáfora del “camión de basura”. Personas que estan “cargadas” y pretenden aliviarse contigo, por problemas de relacion y por no respetar límites. No es una fuga de por sí el simple trato con estas personas, pero en algunos casos puede coincidir con alguna vulnerabilidad de nuestros propios límites que permite el “Contagio” de esas emociones o una “reacción” en la misma dirección e intensidad.
• Formar parte de Juegos Psicológicos. Estas son dinámicas que usan ciertas personas para conseguir “caricias”. Es normal buscar caricias, pero hay personas que las buscan de modos enrevesados y que lo que consiguen no pareciera una caricia realmente, pero ellos la consideran como tal. Ponen un cebo a una persona que cae en la trampa sin darse cuenta obteniendo un resultado inesperado. Un juego famoso es cuando alguien solicita ayuda a otro y este último accede a darla. A la final el que da la ayuda es criticado y, como dicen en criollo, “sale con las tablas en la cabeza”.Entonces a la final el que dió la ayuda se muestra molesto y reclama o se venga de alguna manera. Este juego en particular es conocido como Salvador-Victima-Perseguidor.

(los últimos tres están relacionados con lo que llaman Vampiros emocionales o Ladrones de energía).

*a) http://es.wikipedia.org/wiki/Asedio

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inestabilidad-emocionalA veces nos sentimos energizados y entusiasmados respecto a los desafíos que enfrentamos, mientras que otras veces nos sentimos extenuados y desgastados, o incluso ansiosos y al borde del desespero. Ya sea que agotemos nuestros recursos energéticos internos o porque entremos en un estado de desasosiego, cada vez queda más claro científicamente que en esos casos exponemos nuestros recursos psicológicos y corporales, colocándonos en una situación de auto sacrificio.

La tendencia común de todos es pensar que estos estados afectivos (emociones, sentimientos y estados de ánimo) dependen de las situaciones que vivimos. Sin embargo, si esto fuera cierto estaríamos a merced de nuestro entorno y de la suerte. Pero las evidencias han puesto de relieve que hay personas que son capaces de soportar situaciones adversas preservando sus recursos internos, lo que les ha permitido una mejor actuación frente a las exigencias, mejor capacidad de adaptación y ajuste al entorno, creatividad y versatilidad en sus respuestas y aplomo para dar la cara ante las dificultades. Es decir, han podido mantenerse en mejores condiciones durante esas experiencias y recuperarse más rápidamente. Y de este tipo de sobreviviente tenemos algo que aprender.

Ya he venido tratando en otros artículos este tema del Engagement, de la Resiliencia y de los resultados logrados. Pero esta vez voy a volver a tratarlos enfocándome en el tema de la energía y de los recursos, como elemento central de las dinámica de expansión o de decrecimiento.

No es sencillo tratar este tema de forma comprehensiva de manera que incluya todos los aspectos y puntos de vista psicológicos, porque no hay un marco teórico único que permita integrar todas las manifestaciones del desgaste de energía y de su recuperación. He recurrido a diversos enfoques, teorías y autores de muy diversa procedencia, con variados ámbitos de aplicación, con la finalidad de poder analizar el tema desde una perspectiva más amplia.

Pero mi idea aqui no es teorizar, sino revisar el tema de la energización y la ganancia de recursos versus su desgaste y consumo, y sus respectivas espirales de expansión o decrecimiento desde una perspectiva práctica y aplicada a la vida diaria.

En este artículo se tocarán temas como el estrés ordinario y profundo, el desgaste y enriquecimiento en las relaciones interpersonales, la afectividad ligada a lo energético, la relación entre emoción y motivación, los impases, las relaciones parasitas, los juegos psicológicos y el papel de las diferencias individuales en todos esto, sobre todo, de las consideraciones particulares para la gente caracterizada por una mayor sensibilidad.

En lugar de hacer un solo artículo largo que pretenda integrar todas estas ideas, voy a compartir varios artículos cortos. El objetivo final es proporcionar elementos que permitan al lector comprender cuál es su ámbito de influencia en una situación en la que percibe está perdiendo gradualmente recursos. Es decir, qué puede hacer cuando se encuentra en una espiral decreciente. Cómo limitar, moderar o impedir que en una situación así se consuma los recursos primarios: psicológicos, salud y relaciones clave.

La premisa clave, la adelanto, está en sintonía con el título de un libro de Jon Kabbat-Zinn, y que podría resumirse en la siguiente frase: Cómo vivir en un mundo caótico y que esto nos afecte lo menos posible. Es decir, estamos claros en que no podemos controlar del todo los acontecimientos externos, pero si podemos manejar la forma como nos relacionamos y respondemos a ellos.

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gaviotaSi en el campo humano pudiéramos hacer algo similar a la expresión matemática de Einstein, sería R=CA2, donde R= Resultados, C=Competencias y A=Actitud. Es decir, los resultados que obtenemos en la vida son un reflejo de nuestras competencias y de nuestra actitud al cuadrado.

Por Resultados me refiero a lo que conseguimos con nuestro comportamiento, en términos de logros concretos, desempeño, avance en las metas y objetivos, lo que conseguimos con los demás, en términos de cooperación, coordinación de acciones y alineamiento, y lo que conseguimos con nosotros mismos, en términos de satisfacciones y logros. Por Competencias me refiero a las capacidades efectivas que tenemos para enfrentar los desafíos que tenemos por delante, en términos de virtudes, capacidades, dones, talentos y habilidades, ya sean de tipo técnico, cognoscitivo y educativo, de tipo interpersonal o de tipo intrapersonal. Por Actitud me refiero al esfuerzo desplegado para usar y organizar los recursos personales, así como para lidiar exitosamente con las dificultades, retrasos y estancamientos que se van planteando en la situación, y que ponen de continuo en jaque la esperanza de cumplir con éxito el cometido planteado.

En otras palabras, y para simplificar usando una terminología prestada, para lograr los Resultados esperados hay que Poder hacerlo y Querer hacerlo. El hecho de que la Actitud vaya al cuadrado en la expresión matemática, nos indica la importancia relativa que esta tiene. Es decir, la actitud puede terminar siendo más importante que la competencia, porque con la actitud adecuada podemos desarrollar nuestro nivel de competencia si es necesario, mientras que no hay garantía de lo contrario. Es decir, el alto nivel de competencia en una persona es una ventaja, sin lugar a dudas, pero no es una garantía de que ello conlleve a tener buena actitud.

Frente a un desafío en particular podemos encontrarnos en cualquier combinación de nuestro nivel de Competencia o de nuestra Actitud. Inspirado en el modelo de Ken Blanchard voy a describir y revisar estos cuatro cuadrantes con diferentes opciones de Competencia y Actitud, tomando como referencia el proceso que seguimos cuando adquirimos maestría en el dominio de una determinada actividad, arte u oficio. Cuando comenzamos algo nuevo por voluntad propia generalmente tenemos buena actitud, pero todavía no tenemos el nivel de competencia para obtener los resultados esperados. Una vez que nos enfrentamos con algo por un tiempo sin tener los resultados esperados, sucede que todavía estamos en bajo nivel de competencia, pero ahora nuestra energía decae y por tanto nuestra actitud no es la más favorable. En ese momento es cuando es más probable que abandonemos las iniciativas o los proyectos. Si persistimos y desarrollamos nuestras capacidades, llegará un momento que por curva de aprendizaje alcanzaremos el nivel adecuado de competencia, pero sin tener todavía seguridad en nosotros mismos. En ese nivel es muy probable que no estemos dispuestos a correr riesgos y que no tengamos suficiente confianza en nosotros, es decir, alto nivel de competencia sin la actitud adecuada. Solo a través de la persistencia podremos llegar a un escenario donde tengamos un alto nivel de competencia y una actitud adecuada, donde podremos estar al máximo de nuestras capacidades, abriendo nuevas oportunidades, en una nueva zona del cerebro, en una nueva área de nuestro potencial, corriendo la ola, haciendo la diferencia, sintiéndonos empowered, enfocados en nuestro ámbito de influencia, experimentando el Flujo, actuando como agentes de cambio.

Durante un tiempo, los psicólogos y estudiosos del comportamiento pensaron que para tener una actitud adecuada bastaba con la Motivación. Una definición sencilla y práctica de la Motivación que doy en mis talleres y manejo con mis clientes, es que es la fuerza que nos permite conectar nuestros motivos, necesidades y aspiraciones, con la situación real que tenemos delante en nuestra vida en un momento dado, encontrando un sentido en lo que hacemos, de manera que nos orientemos a determinadas acciones, de una forma más o menos perdurable en el tiempo. Es decir, como veo yo que en una situación particular voy a obtener algo que es importante para mí.

Propongo que en este momento hagas una auto evaluación de cuál es tu nivel motivacional en tu actividad laboral y profesional, en tu vida personal y familiar, en tu vida en general. ¿Puedo ver en la situación que tengo delante un potencial factible de poder conseguir algo concreto que me interesa y que valoro? ¿Es bajo o alto mi nivel motivacional en cada una de estas áreas? Como es el resultado global neto de todas las áreas combinadas? Para auto evaluar esto podemos usar una rueda dividida en radios que representen las diferentes áreas relevantes en nuestra vida y la altura de cada radio representaría el nivel motivacional de cada una de ellas. Así podremos ver en forma gráfica cuán redonda está la rueda desde el punto de vista motivacional, donde está más débil y donde más fuerte.

Pero la motivación no es suficiente para dar cuenta de la Actitud. Últimamente en la Psicología se ha venido prestando más atención a la Afectividad, que incluye las emociones, los sentimientos y el estado de ánimo. La afectividad en general es la forma particular como nos aproximamos hacia una situación, persona o a la vida en general, en términos de cuánto nos gusta o disgusta (valencia) y en términos de su magnitud (intensidad). Es un punto de partida bien clave desde el cual nos relacionamos con lo que tenemos delante que ha sido objeto de un número creciente de investigaciones en los últimos años.

Las emociones y sentimientos suceden en un día determinado como expresión de nuestra interacción con los eventos o como un reflejo de nuestra vida mental. La emoción está más orientada al aspecto bioquímico y fisiológico, en cuanto a reacciones y sensaciones corporales, mientras el sentimiento incluye aspectos cognitivos, es decir, las ideas y vivencias que acompañan nuestras emociones. El estado de ánimo es el efecto acumulado que va produciendo esta vida afectiva y que va conformando un efecto de fondo. Una medida concreta de esta afectividad que se ha popularizado en las investigaciones, que suelo usar en mis talleres, con mis clientes individuales y que he mencionado en varios artículos, es el ratio emocional o índice de positividad, (ubicar en este Blog bajo la etiqueta Mood). El ratio emocional se refiere a la proporción de emociones positivas sobre negativas que tenemos en un día determinado. Se ha encontrado que si este índice es mayor a 3 funcionamos mejor. A los efectos de este artículo, un ratio emocional mayor a 3 sería mi definición operacional de emocionalidad positiva y un ratio emocional menor a 3 lo sería de la emocionalidad negativa.

Aunque es creciente el número de investigaciones que señalan al Índice de Positividad como un importante antecedente de variables como el desempeño y la salud, este no sustituye a la motivación. La positividad tiene corta duración, mientras la motivación es más sostenible en el tiempo. Ambas son una combinación de componentes cognoscitivos y emocionales, pero la dosis varía según el caso. En la motivación hay mayor preponderancia de lo cognoscitivo, en la forma de ideas, convicciones, expectativas, intenciones y motivos, que guían, orientan y son base de nuestra auto regulación. En la positividad hay mayor preponderancia de lo emocional y en sus efectos en el cuerpo y el funcionamiento del cerebro, al ser una proporción de emociones según su valencia. Ambas se complementan para manifestarse a nivel conativo, es decir, en la acción.

Entonces retomando nuestra fórmula inicial, a mi modo de ver eso que he llamado la Actitud estaría conformada tanto por la motivación como por el estado de ánimo (el ratio emocional). Estos dos elementos engloban un aspecto muy importante de la Actitud, que es su aspecto energéticoy dinamizador. Sé que hay otros elementos que también contribuyen a tener la actitud adecuada, como el sentido común, la sensatez, el equilibrio personal, la autoestima y la madurez en general, pero digamos que todo esto se puede lograr a través de/o está englobado dentro de la motivación y la emoción, es decir, con un nivel de motivación alto y un ratio emocional alto. (1)

Recomiendo en este punto que hagas una auto evaluación de tu afectividad, en términos de intensidad y valencia. ¿Cómo es tu emocionalidad en este momento? ¿Baja o alta? ¿Y en términos de valencia? ¿es positiva o negativa? (2) ¿Qué emociones predominan? ¿Sientes entusiasmo? ¿agradecimiento? ¿compasión y conexión con el género humano u otros en particular? interés? ¿Ves orden o caos? ¿sientes paz o sientes rabia, miedo o tristeza? ¿sientes ilusión o decepción? Puedes hacer un análisis cualitativo, pero también vale la pena que haga el inventario de Barbara Fredrickson (positivityratio.com) y asi puedas conocer tu ratio del día de hoy o de ayer.

Vamos a revisar ahora las diferentes combinaciones en cuanto a motivación y ratio emocional, a la vez que esto nos ayudará a identificar donde nos encontramos nosotros en este momento respecto a una actividad o área de nuestra vida en particular. Tenemos dos variables cada una en dos estados diferentes. Así que podemos construir una matriz de doble entrada para revisar sus distintos cuadrantes. Por una parte está el nivel motivacional, que puede ser bajo o alto. Y por otra parte, está el ratio emocional que puede ser bajo o alto.

Un primer cuadrante, con una actitud muy negativa o baja, está conformado por un bajo nivel de motivación y un bajo ratio emocional. Esta es definitivamente una zona sin energía. Muy peligrosa. Cuando no conectamos la situación con nuestros motivos estamos como en el aíre, perdidos, sin rumbo. Y si además tenemos una baja emocionalidad o una emocionalidad negativa, esto podría conducirnos a desaprovechar los recursos que tengamos, a salirnos de nuestro camino, a producir consecuencias indeseables que nos retrasen o compliquen nuestra vida. Cuando estamos en esta situación sentimos lo que nos rodea como extraño a nosotros. Nos cuesta ubicarnos en el mundo y encontrarlo estimulante y esperanzador. En estos casos, lo mejor sería detener cualquier comportamiento, suspender nuestra acción, no confiar en nuestras percepciones. Y retirarnos para poder recuperarnos. En este estado se me ocurre que primero nos concentremos en elevar nuestra positividad, para luego pasar a elevar nuestra motivación.

Otro cuadrante, que representa la mejor Actitud posible, es la zona de máxima energía caracterizada por un alto nivel de motivación y alto nivel de positividad. Allí estamos encaminados. Si tenemos los recursos necesarios para enfrentar la situación nos podemos comer el mundo. Y si no los tenemos los desarrollamos. En este cuadrante vamos a sentir un alto nivel de engagement con la vida y con nuestro trabajo, asumiendo nuestra responsabilidad con accountability, con un locus de control interno. Las investigaciones han puesto en evidencia que la buena actitud incide en la percepción, de tal manera que se amplía el campo de atención permitiendo encontrar oportunidades, hay receptividad y disposición a las relaciones que promueve la cooperación, mayor flexibilidad que permite adaptarse a las circunstancias. En fin, hay una espiral creciente entre positividad, recursos y percepción de autoeficacia, la cual expliqué en detalle en otro artículo sobre la Resiliencia y las espirales crecientes.

Los otros cuadrantes tienen un nivel de energía intermedia. En uno hay un alto nivel de motivación y bajo ratio emocional. Esta es una persona que está motivada en “teoría”, es decir, cuando estamos allí sabemos lo que queremos y que lo podemos obtener en esa situación, sabemos que la situación nos conviene pero, que podemos obtener resultados que nos son útiles y beneficiosos, que satisfacen nuestras necesidades, pero, sabes qué? No tenemos ganas! A nivel energético esta persona tiene un ratio emocional bajo. Puede ser que esté amotinado y rebelde, molesto, contrariado, que no acepta la realidad que tiene enfrente. O puede ser que esté desanimado, que se encuentre desgastado, drenado en su energía. O puede ser que tenga temor, que haya perdido la confianza en sí mismo, que su auto estima este afectada por alguna razón. Habría que analizar más a fondo cada caso particular para saber qué acciones tomar, pero en general al estar en este cuadrante es importante recuperarse del desgaste producido en nuestra interacción con las experiencias cotidianas, y comprometernos con acciones que permitan cambiar la valencia de nuestras emociones de negativas a positivas. Esto implica, en primer lugar, usar estrategias que nos permitan procesar las emociones negativas. En segundo lugar, usar estrategias que nos permitan conectar con emociones positivas. En tercer lugar, intensificar la vivencia de sentimientos positivos conectando con significados que le den un fundamento más sólido, sea profundizando en las investigaciones relacionadas, con testimonios de otras personas o usando nuestra propia experiencia. En varios artículos de este Blog he analizado este cuadrante y se han propuesto estrategias para afrontamiento del estrés, para lidiar con emociones negativas y para evocar emociones positivas.

En el otro cuadrante que nos queda hay bajo nivel de motivación y un ratio emocional alto. En este cuadrante es importante poner en claro qué queremos, qué buscamos, cuál es nuestro propósito, cuáles son nuestros objetivos, cuáles son nuestras prioridades, cuáles son nuestras necesidades, qué es lo que nos pone a funcionar, qué es lo que nos estimula. Luego, es importante ver en la situación que tenemos delante, como podemos usar nuestra forma de ser de manera óptima allí, para obtener el máximo provecho. Que Si podemos hacer que nos interesa y cómo esta situación nos puede conducir a otra en la que podremos encontrar una mayor satisfacción de nuestras necesidades.

A la final, lo que nos va a llevar al máximo de nuestro potencial y a construir nuevas realidades es en gran medida nuestra actitud. Es estar en lo que llamo el Querer Querer. Y con esto quiero decir, que puede ser que a veces tengamos la energía baja, a veces nos podemos sentir decepcionados, defraudados, desilusionados, contrariados, molestos, resentidos o heridos, con temor, estancados, desmotivados, desconectados, ajenos a lo que nos rodea, extraños, alejados o retraídos. ¿Por qué no? Somos humanos! Demasiado humanos, como decía el filósofo! Falibles! Tenemos todo el derecho de caer a los cuadrantes más débiles de la Actitud. Pero que no sea por mucho tiempo!!! Que siempre Queramos salir de allí! Que siempre Queramos Querer intentarlo nuevamente!

En un tono más personal puedo compartir aqui que en lo particular he volado en algunos momentos de mi vida. Es una sensación espectacular. Acaso no lo has hecho también? Con volar me refiero a sentirse valioso, dichoso, exitoso, afortunado, competente, apropiado, facultado, comprometido, apasionado, entusiasmado, accountable, obtener los resultados deseados, ser eficiente, ser efectivo, ser eficaz… Pero he caído también! Y ha dolido! Cuando uno cae, le cuesta levantarse, le cuesta confiar nuevamente, le cuesta Querer Querer nuevamente. Pero si volvemos a levantarnos despues de haber caído, ahora lo hacemos con humildad! El que pocas veces ha caído, poco conoce la humildad. Y sin saberlo quizás, actúa con arrogancia.

Mantengamos la esperanza en que cada vez nos duelan menos las caidas y que sea menos el tiempo que necesitemos para recuperarnos de ellas! Y el compromiso de que si volamos otra vez seamos capaces de hacerlo sin arrogancia. Hay que salir a volar otra vez! Hay que seguirlo intentando! Si la probabilidad de volar es una en un millón y ya lo hemos hecho, quiere decir que ya sabemos que es posible! Si obtenemos un intento fallido, sea porque no logramos despegar o porque nos estrellamos, quiere decir que ya llevamos un intento menos de los novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve desaciertos! Bueno, seguro que saben cuántas bombillas tuvo que quemar Thomas Alva Edison hasta lograr la luz eléctrica. Así que con el Querer Querer, realmente tenemos todo lo necesario para lograrlo. Lo que hace falta es seguir sacando del juego los intentos fallidos para cada vez acercarnos más a los Resultados que deseamos.

Nota (1): Sin lugar a dudas que en la Actitud entran en juego otros factores. En el modelo de Empowerment se plantea que para estar empowered, se requiere de cinco factores. A mi modo de ver estos inciden en nuestra Actitud y específicamente, en nuestros niveles de motivación y de afectividad. Todos son Creencias, es decir, variables de tipo cognoscitivo:
* Autoeficacia: creer que tengo la competencia para lograrlo
* Auto determinación: percibir que tengo opciones para elegir
* Control personal: creer que puedo tener un efecto
* Significado: valorar el propósito de la acción
* Confianza: percibir que seremos tratados con justicia

Nota (2): Algunas investigaciones sobre Afectividad en el medio de trabajo han sugerido que los afectos positivos y los afectos negativos no son polos opuestos, pues una persona puede experimentar en una misma situación ambos en forma simultanea. En este orden de ideas, se ha propuesto que en una situación dada podemos experimentar bajo nivel de afectos positivos, un nivel moderado o un nivel alto. Por otro lado, podemos experimentar en forma simultanea afectos negativos; en un nivel bajo, moderado o alto. El engagement ocurre, especificamente, en cuanto a su dimensión energética (la otra dimensión es la dedicación), cuando hay un moderado nivel de afectos positivos y un bajo nivel de afectos negativos.

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