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Posts Tagged ‘Autoeficacia’

caminoEstoy viviendo temporalmente en un nuevo lugar desde hace un par de meses y recientemente me di cuenta que el tanque del toilet tarda mucho en llenarse, así que abrí un poco más la llave de paso especial que tiene y ésta comenzó a gotear repetidamente. Mientras más abría la llave más goteaba hasta crear un charco en el piso rápidamente. Esto puso en evidencia que no está bien y que hay que arreglarla. La cerré de nuevo y dejó de gotear. La fui abriendo poco a poco hasta llegar a un punto que no goteaba, pero que estaba suficientemente abierta como para darle suministro al tanque. Y entendí que así era como estaba al inicio. Quizás el anterior inquilino descubrió lo mismo y la colocó justo en el lugar que no gotea.

Está bien la llave? Funciona?

Hasta cierto punto está funcionando, ciertamente. Pero no en toda su extensión. Tiene un rango específico donde puede funcionar, pero otro que no.

Algo similar ocurre a veces con nosotros. Funcionamos, sí, pero no en todo nuestro potencial.  Nos colocamos en una posición específica para adaptarnos a ciertas circunstancias. Luego, pasa el tiempo. Y nos quedamos funcionando de la misma manera. Como el cuento del Elefante aquel que estaba amarrado de pequeño y siguió así incluso de grande cuando ya tenía fuerza suficiente para librarse de su atadura.

Muchas veces, nos mantenemos atados a límites que restringen nuestro potencial sin darnos cuenta. Tal vez sea una tendencia humana extendida. Un principio de inercia. Y temporalmente puede que esté bien. Tal vez en un momento específico eso cumpla una función. Y lo podemos mantener de ese modo, porque nos sentimos en lo que llaman la zona de confort, porque nos resulta familiar, porque estamos acostumbrados. Pero no es buena idea mantenerlo cuando obstaculiza nuestro crecimiento, cuando restringe nuestras posibilidades.

Mantenernos aferrados a lo que impide nuestro crecimiento no es afín con el proceso de vida mismo, pues la vida implica una renovación continua.

Ahora bien, por otro lado, pienso que no todo en nosotros debe cambiarse. Mi opinión muy personal es que tenemos una esencia y esa esencia es más permanente. Esta es nuestro núcleo, nuestro Ser, que incluye nuestras cualidades, nuestro camino y nuestra misión. Las cualidades son las características y habilidades distintivas que nos permiten hacer contribuciones. Nuestra misión es al servicio de qué ponemos a funcionar esas cualidades. Y nuestro camino es el recorrido entre nuestro Ser Semilla y nuestro Ser Potencial.

Así que tenemos que desarrollar una percepción especial para poder discriminar lo que en nosotros es afín con la vida, lo que nos va a permitir avanzar en nuestro camino, lo que permita poner en funcionamiento nuestras cualidades, y no perder de vista nunca nuestra misión.

Si pasa un tornado o hay un bombardeo de misiles, lo normal es protegerse por supuesto. Tiene uno que buscar un lugar seguro, bajo tierra quizás. Un lugar blindado. Si entran unos delincuentes al lugar donde estamos, lo normal sería esconderse y no hacer ruido.

Pero una vez pasada la amenaza, tenemos que recuperar nuestro estado previo de vitalidad. Explorar, jugar, divertirnos, investigar, conocer, ampliar nuestros horizontes, buscar nuevos recursos.

No les ha pasado que a veces se han mantenido en una posición restringida sin necesidad? Si no hay una amenaza real, mi recomendación es que salgamos del cascarón, que exploremos, tanto dentro de nosotros para conocer mejor nuestra esencia, como fuera para ver que recursos nuevos podemos unir a nosotros. Así podemos activar el movimiento en nuestro camino. En el mundo hay dificultades ciertamente, pero también hay muchas bendiciones. Por qué no atraer más bendiciones a nuestra vida?

Así que, si la llave no está bien del todo, es mejor cambiarla.

 

He tenido la experiencia personal de vivir esto en carne propia.

Antes de dedicarme a la consulta, la enseñanza y el coaching, dediqué a la Psicología Organizacional la primera parte de mi vida profesional. Trabajé en empresas privadas multinacionales y crecí mucho. Pude tener familia, casa propia, carro, viajes e incluso una casa adicional donde pasar momentos especiales. Pero llegó un momento que sentí que la llave de paso de mi vida estaba atorada. Que había una parte de mi Ser que no encontraba expresarse en ese estilo de vida. Pero acostumbrado a un buen carro y un buen empleo con una buena remuneración no es fácil. Así que puse la llave en un lugar donde no goteara. Pero soñé que lo que quería para mi era escribir sobre desarrollo personal, enseñar en la Universidad, dictar talleres y cursos, atender personas en mi consulta individual. Y esto pasó de sueño, a realidad. No fue de la noche a la mañana. Tuve que formarme y aprender nuevas cosas, y hacer nuevas relaciones. Pero lo logré. A la final tuve mi consulta privada para casos de psicoterapia, clientes de coaching, dicté clases en la universidad, y en talleres para empresas y para profesionales, he escrito en este blog cientos de páginas, he participado en congresos incluso internacionales y escribí recientemente en un libro conjunto.

Acabo de cumplir con otro de mis sueños: vivir en Israel. Esa idea apareció en mi mente como una fantasía hace muchos años. Luego se convirtió en un anhelo. Luego en una meta y luego en un plan. Finalmente, ahora es una realidad.

Por estas experiencias de vida me siento muy convencido de las ideas que estoy compartiendo en este artículo. Pero también, por las experiencias que he tenido con mis pacientes y consultantes, que he visto estancados, y que en muchos casos he visto como han logrado salir.

Considero que mi misión de vida es ayudar a las personas a encontrar su camino. Amo esa actividad. Lo he hecho conmigo y lo he hecho con otros. Así que te invito a que me contactes para darte apoyo en ese proceso a través del Skype.

Víctor Calzadilla

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yodaEl paradigma del control y de los logros personales hace énfasis en la importancia de tener objetivos y trabajar para alcanzarlos. En la idea de que no hay que rendirse. Que hay que persistir. Aproximarse gradualmente a las metas. No limitarse. Pensar en grande. Corregir y ajustar el rumbo. Probar nuevas estrategias. Crear nuevas posibilidades. En tomar el control de nuestras vidas. ¿Pero, es esto siempre posible? ¿Qué pasaría si todo esto se viera seriamente restringido?

Considero que todas las creencias y paradigmas deben evaluarse en función de la utilidad que nos brindan en un momento dado. Al fin y al cabo, el mapa nunca es el territorio. Los modelos mentales solo sirven como una guia. No sabemos exactamente que es este Universo, que hubo antes del Big Bang, a donde va todo esto. Sirven para comprender y predecir la realidad y para actuar. Pero son una mera referencia que esta basada en construcciones sociales y culturales que cambian en el tiempo. Ahora mismo estamos en una transición historica de cambio de era, entre la etapa moderna y una nueva etapa que todavía no ha terminado de consolidarse mientras la anterior se derrumba. Mientras tanto, los parásitos pretenden “pescar en rio revuelto”.

De modo que, si determinadas creencias y paradigmas me funcionan, contribuyen a que pueda conseguir resultados, las uso. Pero si no me resultan útiles, lo más saludable es dejarlas de lado. Como se dice en Filosofía de la Ciencia: las teorías no deben juzgarse por su veracidad, sino por su utilidad.

El paradigma del control ha sido muy útil. Ha conducido a la humanidad a grandes conquistas. Sentirse como fuente de control es importante, porque proporciona empowerment, salud, auto eficacia, optimismo, entusiasmo, seguridad, motivación. Hay investigaciones que han señalado que las personas que perciben que tienen control sobre los resultados (locus de control interno) son más exitosas, tienen más salud, son más efectivas y sus países tienen mayor Producto Interno Bruto.

Sin embargo, esto podría convertirse en una debilidad para estas personas. Un grupo con poder institucional, podría usar esto en contra de sus críticos y adversarios adeptos al paradigma de control; le harían una “Guerra Psicológica” dirigida a debilitar su voluntad, con una lógica que sonaría como: “si necesitan el control para sentirse bien, se lo quitamos para que se sientan vulnerables”. Un régimen de este tipo restringiría las libertades, de manera de limitar las posibilidades de que el locus de control sea interno. Entonces, las personas que confían mucho en sus capacidad de lograr resultados podrían derrumbarse. Perderían su entusiasmo. Padecerían de un estado de ánimo bajo. Tendrían menor percepción de auto eficacia. Sentirían mayor estrés. Más emociones negativas que positivas. Su sistema inmunológico se debilitaría. Muchos enfermarían, mientras otros buscarían huir de ese lugar.

Pero mientras la papa se vuelve blanda en el agua caliente, el huevo se pone duro en esa misma condición. Esto quiere decir, que lo que sucede con el “objeto” (la papa o el huevo) no depende de la condición externa (el agua), sino de sus características, de su “ADN”. Como dijo el Biólogo Humberto Maturana: “no es propiedad de la bala penetrar la piel. Es propiedad de la piel ser penetrada por la bala”. Es decir, que el organismo es quien “dictamina” cuál es el efecto que el ambiente ejerce sobre el.

Si no podemos controlar los resultados, es mejor enfocarnos en controlar nuestra acción. Rotter dio importancia al resultado y desarrolló el concepto de locus de control, que es la percepción que tengo sobre lo que origina los resultados que enfrento (factores externos o factores internos). Decy por su parte, dio importancia a la acción y desarrolló junto con Ryan el concepto de locus de causal, que es la percepción de cuál es la fuente de mi acción (yo mismo, otros o factores impersonales) . Haciendo estas distinciones entonces es posible comprender que es posible que podamos sentirnos como fuente de nuestra acción (que lo que hago dependa de mi), independientemente de los resultados logrados (de que logre lo que quiero).

Quizás esto suene un tanto extraño. Escribí sobre esto en un artículo anterior que titulé “Más allá del control y las expectativas” (http://wp.me/puWNX-qF). Cole y Pargement investigaron sobre diferentes tipos de afrontamiento espiritual. Encontraron que una de las estrategias más efectivas es la “Rendición espiritual”. Esta es una estrategia consiste en “hacer lo que creo que debo hacer”, pero “entregando el resultado a un Poder superior”. Es decir, hago lo que está en mis manos. Me mantengo motivado. Me mantengo accountable. Me mantengo responsable. Me mantengo integro. Pero acepto que el resultado sea “el que Dios o el Universo” consideren lo mejor para mí. No me aferro a lo que quiero a través de Mi voluntad. Suelto ese resultado y lo entrego (al Universo/Dios), en la convicción de que Esa Voluntad es más importante que la mía.

Según Cole y Pargement hay distintos tipos de afrontamiento espiritual, cada uno asociado a un tipo particular de Control:

  • Directivo: pretendo controlar mi acción y mis resultados.
  • Colaborativo: controlo mi acción e invoco ayuda Divina para lograr los resultados que quiero.
  • Renuncia: dejo todo en manos de Dios/Universo, tanto acción como resultados.
  • Suplica: suelto el control sobre la acción pero pido intervención Divina para unos resultados específicos.
  • Rendición espiritual: hago mi parte (control sobre mi acción) y dejo el resultado en manos de la Divinidad (Dios/Universo).

El afrontamiento directivo y el afrontamiento colaborativo están asociados a resultados exitosos y positivos. Pero el afrontamiento directivo solo tiene cabida en una sociedad donde hay mucha libertad. Es el paradigma de control, el paradigma Gerencial. Pero cuando hay muchas restricciones externas este afrontamiento no es exitoso. En estas situaciones es más efectivo el afrontamiento colaborativo. Este implica realizar el trabajo, pidiendo la ayuda Divina para conseguir esos resultados.

El afrontamiento de tipo Renuncia y tipo Súplica están asociados a disfuncionalidad. La Renuncia implica una sensación de impotencia y de estar a merced de fuerzas fuera de control que podrían llevar a la persona a la auto anulación. Es la estrategia del anacoreta que se entrega al ascetismo total. La Súplica implica aferrarse a un resultado específico que se espera sea posible de forma mágica y sobre natural. Puede ser un afrontamiento muy dañino.

La Rendición Espiritual implica que la persona hace lo que considera necesario y adecuado (control sobre la acción), pero somete los resultados a una voluntad Divina. Esta es una de las estrategias de afrontamiento de mayor efectividad y funcionalidad.

 

Notas:

1) Hay varias razones por las cuales los “resultados” pudieran no reflejar nuestros esfuerzos. La primera y más obvia, es porque la “acción” escogida debe ajustarse, modificarse o cambiarse. La segunda, es que ciertos parámetros del actor sujeto de la acción, tales como expectativas, intenciones, motivaciones y creencias, actúan de manera inadvertida y afectan el resultado de una manera inesperada.

Una tercera razón es que el “ambiente” plantea una “demora” para manifestar el resultado de la acción. Ciertas personas son capaces de soportar esta demora y mantenerse adheridos con esperanza y optimismo al resultado esperado, mientras otras personas podrían frustrarse y desfallecer antes que el resultado aparezca. Esta idea fueron explicadas en detalle en un artículo previo (http://wp.me/puWNX-fX).

Hay una cuarta razón . No es fácil encontrar el “resultado” específico de nuestra acción dentro del “ambiente” externo, porque este contiene el agregado de las acciones de todo el ecosistema que nos rodea, siendo una amalgama interactiva de factores políticos, económicos, sociales y culturales. Adicionalmente, en un momento en el tiempo, el “ambiente” está afectado a su vez por la sumatoria de efectos causados por acciones previas de los individuos y grupos sociales que nos precedieron y de la humanidad como un todo. Es decir, la “historia”, que es el devenir de los acontecimientos, puede ser vista como “un ser” con autonomía, que tiene vida propia. De manera que nuestras acciones son como granos de arena en un desierto. Nuestras acciones importan y si tienen un impacto, pero es un poco  “narcisista” y “egocéntrico” pretender que su impacto sea reconocible, visible y aislable del resto de “resultados” producidos por otros factores o individuos en este momento o en momentos precedentes. Esta idea ha sido desarrollada en varios artículos previos (http://wp.me/puWNX-gB).

2) La idea de que estamos viviendo una transición por cambio de Era y sus efectos psicológicos la he tocado también en artículos previos (http://wp.me/puWNX-nn, http://wp.me/puWNX-6Q).

3) Es tarea nosotros como seres humanos crear una Sociedad que recompense comportamientos adecuados y castigue los inadecuados. Es lo que tratamos de hacer como Padres con nuestros hijos. Es lo que tratan de hacer los Colegios e instituciones educativas. Es lo que tratan de hacer los maestros con el sistema de fichas. Es lo que ha dado cada vez mayor popularidad a la tendencia del Gaming en educación y en empresas.

Hay épocas en las que parece que nos acercamos como Sociedades a ese ideal y hay otras en las que nos alejamos. Hay países que están más cerca y otros que están muy lejos. En un ambiente determinado donde se premia la delincuencia, la mentira, la extorsión, el rentismo y el control, una persona que se comporta con probidad, rectitud, honestidad, respeto y productividad, es un “desadaptado” visto como un Don Quijote por la mayoría. Es obvio que una persona así en un medio distorsionado donde reina la injustica al mejor estilo del Chicago de los años veinte, no puede motivar sus actos en su entorno inmediato. Si una persona así espera que sus acciones modifiquen el ambiente circundante en el corto plazo o espera una retroalimentación positiva por su actuación, se sentiría muy frustrado y posiblemente desistiría de continuar comportándose de esa manera, terminando por “adaptarse” (o morir).

Pero los mejores avances de la humanidad se han logrado gracias a personas que no se “adaptan” a la realidad que los rodea, sino que son capaces de mantener sus ideales INDEPENDIENTEMENTE de los resultados de corto plazo. En ese caso, aplicaría la máxima: no es recomendable juzgar nuestro día por lo que obtenemos, sino por lo que sembramos. Esta afirmación es una variación de la frase de Ghandi que he colocado en la portada de este Blog: Be the change you want to see in the world.

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prometeoEste mes de marzo escribo muy corto para aclarar una idea clave que permite comprender mejor cómo identificar áreas de trabajo personal a las que dedicar esfuerzo para mejorar la inteligencia emocional, como extensión del artículo anterior, en el que puse en claro algunos signos que nos indican áreas de oportunidad para mejorar la gerencia afectiva.

La expresión Gerencia Afectiva no es común en la psicología, donde se suele hablar de este tema como Autoregulación Emocional o Afectiva. Pero creo que el termino auto regulación puede transmitir la idea equivocada de algo que ocurre de forma espontánea y automática. Sin embargo, una de las ideas centrales en el artículo anterior, así como en muchos de mis artículos sobre esta misma temática en este Blog, es acerca de la posibilidad de que no seamos prisioneros de nuestras emociones y de los cursos de acción iniciados al experimentarlas intensamente. Por esto me sentí identificado con una técnica desarrollada por el Dr. John Omaha, la cual he estudiado, he practicado y uso con mis clientes que lo requieran, y que él denomina Affect Management Skill Training.

Hay una diferencia muy importante entre un comportamiento reactivo o uno expresivo, y un comportamiento deliberado que es realizado conscientemente una vez evaluado diferentes cursos de acción. El término gerencia es el que más se asemeja a este segundo tipo de comportamiento que implica el uso activo de nuestra capacidad inteligente. Esta es la que nos permite aceptar lo que no podemos cambiar e identificar lo que sí. Y en nuestro ámbito de influencia, fijarnos objetivos y metas, motivarnos, ampliar nuestros recursos, buscar alianzas, integrarnos con otros y modificar la realidad. Para ello es necesario saber ver las opciones, de manera de escoger el mejor curso de acción.

Un comportamiento inteligente requiere una integración adecuada de las emociones. Si no lo hacemos, esta dimensión puede sabotear nuestros mejores intentos. Una vez bajo los efectos de las emociones nuestros procesos superiores se ven moldeados; y con ellos la percepción de las opciones, las relaciones y la ejecución.

Como decía Aristóteles, el problema no es tener emociones, sino tener la emoción adecuada a la situación, en la intensidad adecuada y expresada en la forma adecuada.

Pero cada uno de nosotros tiene una historia de aprendizaje personal que nos ha moldeado. Hay huellas en nuestra memoria emocional implícita producidas por heridas, déficits y episodios vividos, que se activan en forma espontánea, autónoma, fuera de nuestra voluntad cuando se encuentran ante ciertas condiciones ambientales específicas que las recrean. Y puede ser perturbador experimentarlas. Bajo su efecto podemos actuar de determinadas maneras dejando de lado otras opciones posibles. Y cuando sucede esto, no estamos gerenciando nuestros afectos. Lo peor de todo, es que quizás ni nos damos cuenta que haya algo que mejorar en nosotros. Para determinar si estamos en ese caso, es que idee esa lista del artículo anterior sobre signos que deben llamarnos la atención. Hay un dicho local de la sabiduría popular que recoge esta idea bajo la expresión “no aguanta dos pedidos”, queriendo decir que la persona ya tenía una predisposición a actuar que es previa a que determinada situación se presentara. Otra expresión similar que recoge también esta idea dice: “el niño que es llorón y la mamá que lo pellizca!”

Es decir que, si bien hay una situación externa disparadora que lógicamente puede activar ciertas emociones en una persona, hay que estar atentos a la frecuencia con que esto ocurre, la intensidad y los resultados, de manera de poder determinar si hay algo en la “estructura” de la persona que está empeorando la situación y que la hace repetitiva. La idea es poder “decodificar” nuestros condicionamientos de manera de poder ser menos reactivos y poder trascender las circunstancias. De lo contrario, estaríamos atrapados por el destino.

Quiero hacer notar que hay una idea muy sutil e importante aquí. Y es la idea de que el comportamiento de una persona se debe más a factores internos que a factores externos. Esta idea de trascender las circunstancias y elegir como responder fue señalada por Víctor Frankl. Pero mucho antes la planteó Spinoza quien era muy preciso al decir que el ambiente externo lo que hace es “agitar” el mundo interior de la persona, pero que su comportamiento proviene de su propia esencia. Más recientemente, esta idea la desarrolló el Biólogo Humberto Maturana. En su libro el Arbol del Conocimiento explica que los seres auto mantienen su estructura interna y encuentran además un medio ambiente acorde para lograr un acoplamiento. Este puede producir la percepción de que son los eventos externos los que explican el comportamiento. Pero enfatiza de una forma dramática que “es propiedad de la carne ser penetrada por la bala, y no propiedad de la bala penetrar la carne”.

Estas ideas llevadas a su máxima expresión nos conducen al determinismo absoluto. Sin embargo, todos estos autores, desde Spinoza en 1600, hasta Maturana en 1970, concuerdan en que hay un pequeño espacio para la libertad humana. Las sinapsis pueden cambiarse. El cambio existe. Y todo gracias al aprendizaje y el cambio (basados en el principio de la retroalimentación). Es la posibilidad de trascender la reactividad

Pero si el individuo es moldeado en sus primeras experiencias y es susceptible de heridas, déficits y episodios que cablean de una forma determinada su comportamiento, como puede ser libre? Sabemos que muchos de estos aprendizajes son resistentes a nuestros intentos de cambio. Por ello, es importante identificar donde radica nuestro auto saboteo.

Las áreas nuestras que nos bloquean nos llevan a descarrilarnos de nuestra ruta óptima de desarrollo. Todos tenemos un estado potencial que es nuestra mejor versión. Prosperar y florecer es posible a pesar de las dificultades y problemas. Hay muchos testimonios de personas que han encontrado su ruta, aun habiéndose descarrilado. Pero sabemos que la gran mayoría de las personas viven vidas alejadas de su potencial.

Para asegurarnos de estar en el camino adecuado de desarrollo y expresión es clave revisar nuestra “estructura” interna, lo cual es llamado Autoconocimiento. Es decir, conocer los “triggers” que activan triadas de pensamiento-emoción-conducta y con ellas sentimientos, impulsos, actitudes, imágenes y recuerdos.

Es normal que frente a determinadas condiciones experimentemos un determinado estado mental (mindset). La característica de un determinado mindset es que es temporal y cambiante, dependiendo de las circunstancias. Recibimos algo y nos sentimos agradecidos. Tenemos un logro y nos sentimos orgullosos. Si alguien nos traiciona, nos sentimos resentidos. Si nos rechazan o tenemos una pérdida, sentimos tristeza y desconsuelo. Si nos amenazan, sentimos miedo. Si las cosas no son como queremos experimentamos disgusto. Si no damos la talla, sentimos vergüenza. Si tenemos mucho por hacer sentimos estrés. Si no sabemos dónde vamos experimentamos ansiedad. Si anticipamos una catástrofe entramos en pánico.

Pero un mindset repetido o muy intenso en un niño ocasiona que este sea engranado en su estructura interna, como lo explica el Dr. Daniel Siegel. Y este engranaje es el punto de partida para que se forme un estado del yo (ego state), el cual tiene mayor permanencia y pasa a formar parte de la estructura de la persona (Watkins y Watkins). Así que, cada uno de nosotros, al vivir ciertas experiencias repetidas o muy intensas, ha engranado dentro de sí, ciertos patrones o facetas, que al formar parte de sí, ya dejan de ser meras respuestas a una situación externa. Cuando una persona está en un particular estado del yo, revive todas las emociones, creencias y sensaciones propias del estado mental que se engrano en él.

Puede haber estados del yo sanos, basados en la confianza, en la disciplina, en la fe, en los logros. Pero también podemos tener estados del yo heridos, debido a episodios traumáticos, déficits en el desarrollo o heridas producidas por nuestros cuidadores. Estas facetas permanecen dentro de nosotros y no quedan atrás por la mera voluntad, sino que se convierten en obstáculos, en bloqueos, en síntomas, en estancamientos y obstrucciones a nuestro desarrollo, reproduciendo y recreando un destino que puede llegar a aprisionarnos y convertirnos en víctimas. Sanar estas áreas e integrarlas al resto de la personalidad es la única manera de alcanzar nuestro potencial.

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tumblr_mhkm2zqQQ41rpknyzo1_500_largeTodo momento que marca un final y/o un inicio, es oportuno para actualizar nuestros compromisos y metas. Al estar a escasos días del término del año 2014 y del inicio del 2015, comparto algunas ideas que puedan ser útiles para guiar esta reflexión. Comúnmente al hablar sobre este tema la gente tiende a pensar en las cosas que desea, como una pareja, que le vaya bien en su empleo o en sus negocios, nuevas adquisiciones materiales o viajes. Pero antes de ir al plano más tangible y concreto, es recomendable repensarnos en lo que somos y lo que buscamos.

Para que una reflexión más profunda y de mayor alcance pueda producirse es necesario crear las condiciones necesarias. Si uno anda apurado, con el tiempo contado y pretende tomar papel y lápiz y sentarse a escribir sobre esto, podría estar más bien inhibiendo o abortando este proceso. Sugiero tomarse un tiempo considerable, a solas, crear el espacio apropiado al gusto de cada quien y darse tiempo con holgura. Dejar flotar las ideas cotidianas, dejarlas ir y quedarse a gusto en el silencio. Dejar ir la emocionalidad producida en las transacciones e intercambios del día a día y buscar el centro de sí mismo. Permitirse una visión más panorámica y consciente, sin perder de vista el momento y la circunstancia. Ser testigo de si mismo, de las frustraciones, de las satisfacciones, de los temores, de las conquistas, de los fracasos. Del pasado reciente, pero también de todo el recorrido. Y de las aspiraciones y anhelos. Y dentro de todo esto, encontrarse con su propia esencia. Y desde la quietud reflexionar acerca de qué es lo que busca en la vida, cuáles son las necesidades y motivos que le impulsan, qué aspira, para qué lo quiere, cuál es su propósito, su misión.

En este respecto es importante distinguir entre el fin y los medios, entre el propósito general y la estrategia. Y en este punto cabe pensar si la forma que busco lo que quiero es la mejor. Ante nada esta reflexión es útil para aclarar con mayor precisión cual es  nuestra finalidad última, pero a la vez para reflexionar si la forma que hemos ideado para alcanzarla puede mejorarse, que opciones hay, en que se puede modificar lo que he venido haciendo para lograr lo que aspiro a final de cuentas.

Esta reflexión más estratégica es importante para repensarnos porque muchas veces hemos hecho nuestros, objetivos que tal vez no tienen que ver tanto con nuestra esencia sino que tienen más que ver con las expectativas de nuestro medio; nuestra familia, allegados, grupos de pertenencia, expectativas que provienen del género o de los roles. Pero cada uno de nosotros tiene un sello personal, un perfil propio, una semilla que se desarrolla en el tiempo y que tiene una finalidad propia y óptima. Cada quien corre su propia carrera. Por ello, tenemos que preguntarnos: ¿Estamos yendo hacia el desarrollo de nuestra finalidad?

Ahora bien, para saber si estamos realizando nuestro potencial primero tenemos que saber cuál es ese potencial, cual es nuestra versión óptima, para lo cual es útil conocer cuáles son nuestras cualidades, esto incluye talentos, fortalezas y valores. También conocer las actividades que nos hacen sentir bien, que nos resultan satisfactorias y estimulantes, que nos energizan, que nos hacen fluir.

Por otra parte, conocer nuestras preferencias en formas de trabajar, intereses, formas de relacionarnos. También identificar nuestros motivos y necesidades. La visión integral de todos estos aspectos puede ayudarnos a hacer esta reflexión sobre lo que somos y a dónde vamos. Contrariamente a la visión transaccional del éxito como algo que se logra a través de las conquistas y adquisiciones materiales, prefiero las definiciones del éxito que resaltan la importancia de hacer nuestro mejor esfuerzo para ser lo mejor que podemos ser.

De manera que para poder tener éxito, tengo que saber primero cuál es la versión potencial de mí mismo. ¿Cómo soy, que hago y de que estoy rodeado en mi versión potencial? En este orden de ideas hay un aspecto que he tocado en artículos recientes, que es el tema de la aceptación. A veces, se nos presentan situaciones que nos impone el “destino” y que “restringen” nuestras posibilidades. Le leí a Víctor Frankl en alguno de sus libros que el éxito suele pensarse en términos de conquistas. El propuso en cambio que también el éxito sea visto en términos del “cumplimiento” de las exigencias impuestas por el “destino”. Según él, el propósito personal no sólo debe ser pensado en términos de gustos y deseos, sino también a través de mirar lo que la “vida” ha querido “decirnos”.

Muchas veces nos empeñamos en tomar una dirección que no está alineada a lo que estamos llamados a ser. Esto influye en que veamos situaciones que nos toca experimentar como tragedias, cuando en el fondo son oportunidades para hacernos florecer en la dirección correcta. Me gusta pensar que lo que nos toca vivir es justo lo que necesitamos para sacar lo mejor de nosotros.

Habiendo reflexionado sobre estos aspectos de orden más estratégico, que llamo Plan Maestro, podemos pasar a un plano más transaccional, tangible, operacional, a fin de establecer los objetivos del año. Para ello sugiero identificar lo que debemos dejar atrás. Quizás sean patrones de comportamiento propio, quizás sean sentimientos, apegos, personas, situaciones, experiencias. Para que cosas buenas y mejores formen parte de nuestra vida, tenemos que hacerle espacio. Esto lo llamo Objetivos de Cambio. ¿Qué no ha estado funcionando en nuestras vidas? ¿Qué relaciones, actividades, o formas de comportamiento han llegado a su fin? Si no se lo que tengo que cambiar, dentro o fuera de mí, me mantendré en el mismo lugar. Así que es importante este reconocimiento, para luego tener la voluntad de hacer los cambios necesarios. Es decir, las acciones que sean necesarias para eliminar, desaparecer o archivar eso de mi campo de atención y acción. Esto puede implicar el procesamiento de experiencias vividas. Mientras no aprenda las lecciones, esto estará vivo allí ocupando un espacio que necesito para dar cabida a nuevas experiencias. También puede implicar el compromiso con programas de cambio de conducta.

Por último, establecer los objetivos del año. Sugiero poner en claro nuestras Aspiraciones, es decir, las cosas que queremos. Pero luego repensar esto en términos de lo que puedo hacer yo efectivamente. No hay que perder de vista que tenemos un ámbito de influencia. Así que es más práctico y realista usar las aspiraciones como un vehículo para pensar sobre los objetivos que sea factibles para mi realizar. Para realizar esta tarea sugiero pensar por una parte, en lo que quiero mantener y mejorar en mi vida. ¿Cuáles son esas cosas, experiencias, personas, situaciones, actividades que quiero se repitan, que quiero se potencien, que quiero que crezcan en mi vida?

Por otra parte, hacer una lista de las cosas nuevas que quiero. Identificar qué cosas que no he hecho debo hacer para lograr lo que quiero. Esto me va a dar luces acerca de lo que debo emprender. Para cada objetivo sería bueno identificar las actividades específicas que pueden ser necesarias para lograrlo. Es útil ponerse metas progresivas e identificar los indicadores de progreso.

Al pensar en objetivos para el año también puede ser útil diferenciar entre objetivos para producir mejoras internas y externas. Es decir, un objetivo de mejora externa puede ser mejorar la facturación, mientras que uno de mejora interna puede ser mejorar mi estado de ánimo.

No he pretendido dar acá un método paso a paso, sino sólo compartir con Uds. mis reflexiones sobre este tema. Algunas de estas ideas las compartí en un programa de televisión llamado Soluciones.

 

Nota 1: Este tema lo trate antes en el siguiente articulo https://excelenciapersonal.wordpress.com/2009/06/09/claridad-de-proposito-para-persistir-en-nuestras-acciones/

Nota 2: Les dejo este enlace a un articulo sobre emprendimiento de nuevas oportunidades de negocio para los que quieran profundizar en esta area https://www.toptal.com/business-intelligence/bootstrapped-construyendo-una-compa%C3%B1%C3%ADa-a-distancia/es

 

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SiegeEn el artículo de este mes voy a tratar un tema que dejé abierto meses atrás cuando publiqué la serie Transacciones Energéticas. Allí introduje la idea de que hay tres posiciones existenciales básicas en nuestra relación con el mundo: 1) Espirales Crecientes, 2) Espirales Decrecientes y, 3) un estado intermedio al que no coloqué nombre en aquel momento pero que ahora acuñaré como Estado de Asedio. Además de esta visión “macro” de nuestro intercambio con el mundo, también traté el tema desde una perspectiva “micro”, pero sólo desarrollé las principales Fugas Energéticas.  En esta entrega quiero concentrarme en cómo reponer las pérdidas. Cuando hablo de ganancia o pérdida me estoy refiriendo a lo que definí en esas anteriores entregas como Recursos. Si bien, la ganancia o pérdida de recursos puede suceder en cualquier de las tres posiciones existenciales, en este artículo me concentraré especialmente en Cómo reponer la perdida de recursos cuando estamos en Asedio.

Desde el punto de vista bélico, un asedio o sitio tiene lugar cuando una entidad (ciudad o fortaleza) rechaza la rendición ante un atacante que no puede tomarla por un asalto definitivo y en su lugar recurre a la conquista mediante su desgaste. Trasladado a nuestra vida es cuando estamos en esas épocas en que nos esforzamos mucho para avanzar un paso. Luego, nos esforzamos casi hasta el desgaste para lograr otro más que nos permita asegurar nuestro avance. Pero luego viene la vida y nos hace retroceder tres escalones de un sólo golpe. Así que en el saldo de la cuenta quedamos peor de cómo comenzamos. Entonces nos reponemos y volvemos a comenzar otra vez y avanzamos el paso que nos faltaba para igualar. Descansamos un minutito y cuando comenzamos a avanzar el siguiente paso, viene otra vez la vida y nos retrocede otros dos o tres. Y así vamos! como se dice en criollo: guapeando, dando la pelea, no rindiéndonos!

En nuestra vida hemos tenido épocas de crecimiento. Esas épocas en las que Prosperamos, es decir, aprendemos, nos sentimos energizados, aportamos recursos y también aumentamos nuestros recursos. Nos casamos (o emparejamos), hacemos nuevas amistades, tenemos buenos empleos, buenos beneficios, quizás nuestra propia empresa, quizás socios, adquirimos bienes, nuevas habilidades, nuevos idiomas, nuevos conocimientos, nuevas experiencias. Es característico también en estas etapas el estado psicológico conocido como Empowerment. Nos sentimos eficaces, con auto determinación, con control y con significado. Nos sentimos dueños del mundo. Volamos. Contribuimos. Y recibimos! Este tema lo traté en artículos anteriores como en “Resiliencia: la entrada a espirales crecientes”, así como en “Querer, querer!” y en “Empowerment: un remedio contra la impotencia”.

Pero también, algunos hemos vivido experiencias en las que nos caen las diez plagas de Egipto (son diez y no siete como muchos creen). Entonces perdemos el empleo, los socios, la empresa, los amigos, la pareja, miembros de la familia, se reducen nuestros bienes y nuestras relaciones.  Desde el punto de vista de los afectos, nos sentimos desanimados, sin energía, menos optimistas, menos entusiastas. Pero lo peor de las espirales de decrecimiento es que  afectan y dañan los recursos internos estructurales: nuestra esencia, nuestro Ser interno.

Una pregunta clave aquí es: ¿en que se diferencia el Decrecimiento del Asedio? Para responder esta pregunta tenemos que tener presente que la mera pérdida de recursos externos no basta para entrar en una Espiral Decreciente. Entre los recursos hay distintas clases: materiales, energéticos, relacionales. Estos se pueden clasificar en externos e internos. Desde otro punto de vista también se pueden clasificar en Consumibles, es decir, que se gastan y se reponen fácilmente y Estructurales, que son de mayor permanencia. Hechas estas distinciones, podemos aclarar que en el Asedio hay pérdida de recursos en general, pero sobre todo externos, de tipo material y relacional, mientras que los recursos internos estructurales no tienen porque verse afectados. De forma diferente, en las Espirales Decrecientes hay perdidas de todo tipo de recursos, incluyendo los recursos internos estructurales.

Esto quiere decir que mientras estemos perdiendo recursos pero mantengamos protegidos nuestros recursos internos estructurales, nos protegemos de caer en Espirales Decrecientes, nos mantenemos en Asedio,  guapeando, dando la pelea. Pero el que se amarga pierde! O sea, cualquier descuido y nos enojamos sin darnos cuenta. Entonces ya estamos abriendo un boquete en la fortaleza protectora que mantiene a raya el asedio. Y por ese boquete comienza el desgaste. Digo el enojo como un ejemplo, pero en el artículo que dediqué a Fugas Energéticas, podemos ver un listado más exhaustivo de todas las pequeñas aperturas que tenemos que Cerrar convenientemente para asegurar unas Fronteras adecuadas.

Un desenlace posible en un asedio, es cuando los atacantes logran destruir o capturar a los defensores del sitio. Eso es equivalente a caer en una Espiral Decreciente. Lo contrario implica salir victorioso, sea por acabar con el sitio por si mismo, consiguiendo ayuda externa o simplemente evacuando la ciudad para estar a salvo.

La Afectividad (emociones, sentimientos y estado de ánimo) es un elemento clave para proteger las Fronteras que mantengan en resguardo nuestra esencia interna. Si nos descuidamos y nos permitimos bajar el estado de ánimo en forma sostenida, se abre un boquete a la Fortaleza. Al abrirse una apertura se libra una batalla aún más intensa. Si esta no es resistida, el “enemigo” puede afectar nuestro interior, es decir, nuestra esencia. Las investigaciones sobre burnout han demostrado que el estrés continuado produce cambios cognitivos y afectivos permanentes. En esas condiciones entra el “enemigo” y nos toma por asalto. Entonces, “perdemos el espíritu”. Perdemos la “gracia”. Somos “capturados” y quedamos “prisioneros”.

No hay que perder de vista que no importa cuanto perdamos externamente; si nos mantenemos erguidos por dentro nunca seremos prisioneros, nos mantendremos como “el capitán de nuestra alma, de nuestro Destino”. Podrán apresarnos por fuera, pero nunca internamente. Pero si permitimos sea franqueada la fortaleza, la situación dejará en nosotros una marca más indeleble y las posibilidades de recuperación serán más difíciles. La posibilidad de recuperarnos con posterioridad, es decir, nuestra Resiliencia, depende de cuánto mantenemos protegido nuestro núcleo interno. Un bien material puede recuperarse más fácilmente que la autoestima, la fe o la salud mental. Hay dos clases de sobrevivientes: el que lo perdió todo pero además perdió la fe en el mundo y el que solo perdió cosas externas que luego puede reponer.

De manera que la principal recomendación que quiero dar en este artículo es que durante un Asedio los recursos  sean organizados en “anillos de seguridad”. Es decir, nuestra esencia, que es lo más preciado, debe mantenerse lo más protegido posible, ya que los recursos estructurales internos de tipo cualitativo son los más difíciles de reponer. En la parte más externa deben ir recursos que se consumen pero que pueden reponerse con mayor facilidad.

Fuera de nuestros límites están nuestros recursos materiales y relacionales. A nivel de los recursos materiales es donde comienzan a ocurrir pérdidas. Las pérdidas, la anticipación de su escasa reposición y la amenaza de perder aún más, generan Tensión (Estrés). Esta tensión genera emociones negativas por una parte y por otra activa el sistema motivacional para evitar, recuperar o reponer las pérdidas. Si nada de esto es posible se va a generar mayor tensión. Además de los efectos fisiológicos y psicológicos del Estrés analizados en muchos artículos de este Blog, esta tensión puede afectar nuestros recursos relacionales: pareja, hijos, familiares, amigos. En condiciones de asedio el estrés puede llevarnos a descuidar la calidad de nuestras relaciones. Las más íntimas, así como las más sociales. En buena medida porque el estrés nos hace egocéntricos y poco considerados. Por ello, es importante hacer un especial esfuerzo por estar muy atentos a asegurar nuestra conexión humana, nuestra compasión, el respeto y la consideración con los otros. También es buena idea rodearnos en la medida de lo posible de personas con “buena energía” y de personas con conocimientos o habilidades especiales que sean relevantes para el asedio, tales como expertos, maestros, guías, asesores y profesionales de ayuda.

En la línea de fuego está el Cuerpo Físico. Allí están operando aminoácidos, neurotransmisores, hormonas, macrófagos, inmunoglobulina, células nK, oxigeno, hidróxido de carbono, agua, calorías, vitaminas, oxidantes y antioxidantes, electrolitos, y todas las sustancias fundamentales de la vida. Un termómetro importante a este nivel viene dado por la Vitalidad, la cual puede variar del desánimo al vigor. Aunque la “Actitud” a nivel molecular, celular y bioquímico, depende mucho de la alimentación y la calidad del sueño, también depende de la motivación y la afectividad, que provienen de los siguientes anillos. Para recuperarnos a este nivel, además de alimentarnos y dormir bien, puede ser útil investigar sobre nutrición y salud y acompañarnos de profesionales que puedan enseñarnos más sobre estos tópicos.

En situaciones de asedio es natural tener fatiga, dolores musculares y diversas manifestaciones de la inervación del sistema simpático (gastritis, colitis, arritmias, ansiedad y similares). Si bien es importante conectar con el cuerpo, escucharlo y atenderlo, también hay que mantenerse claro respecto a que el hecho de que uno esté “hecho polvo” no quiere decir que haya algo “malo” con uno. Es decir, el cuerpo es muy importante, pero no hay que olvidar que sólo es nuestro “avatar” biológico. Pero en realidad: Yo no Soy mi Cuerpo. Es importante mantener esta conciencia para “observar” nuestras sensaciones y estar “separado” de ellas.

En el segundo anillo está la Afectividad. Esto incluye nuestras emociones positivas y negativas, nuestro ratio emocional diario, nuestros sentimientos y nuestro estado de ánimo. Esta es la parte nuestra que se ve más afectada situacionalmente en el día a día. Para proteger este anillo deben tomarse en consideración todas la medidas necesarias para procesar la emoción negativa y producir emociones positivas. Es importante que al experimentar los afectos negativos no nos identifiquemos con ellos: “yo no soy mis emociones”.  Para recuperarnos a este nivel puede ser muy útil una asesoría y el entrenamiento por parte de un profesional en cuanto a bienestar psicológico y manejo de la afectividad.

En el tercer anillo está la macro-auto-regulación. Esto se refiere al balance adecuado de los tres sistemas biocomportamentales: ataque-defensa, adquisición y calma. En situaciones de asedio es típico que se conforme un desbalance en el que nos quedamos “pegados” del sistema de defensa y ataque. Sin embargo, debemos saber tener un tiempo para todo: tiempo para proteger, tiempo para reposar y tiempo para emprender. Este balance es el que nos va a permitir, por una parte,  producir la calma necesaria para descansar, restaurarnos y experimentar intimidad y conexión en nuestras relaciones. Pero además, también nos va a permitir que en pleno asedio podamos desplegar nuestro sistema motivacional, que es una organización mental orientada a la consecución de metas (goal setting mindset), para enfocarnos en identificar recursos que pueden ser adquiridos y a desplegar conductas para conseguirlo, lo cual implica emprendimientos.

Aunque la tendencia lógica al perder los recursos materiales es que estos se quieran recuperar o reponer, quizás lo más inteligente sea resignarnos transitoriamente a no hacerlo por lo pronto y minimizar la tensión que esto produce recurriendo a estrategias cognitivas. Hay que tener presente que en situaciones de emergencia algunos recursos materiales puede que pasen a un segundo plano y quizás sea más conveniente que su reposición sea por la vía de la adquisición de recursos de tipo cualitativo que sean más relevantes durante el asedio; tales como alianzas, intensificar vínculos y conexión con otros, nuevos conocimientos, conocimientos que conduzcan a una mejor comprensión de la situación o del funcionamiento interno, la adquisición de nuevas habilidades para lidiar con la situación o para cambiarse a si mismo.

En suma, la situación de Asedio puede afectar nuestra motivación, ya que aumentan los obstáculos para reponer los recursos perdidos y puede que no veamos claro cómo salir de esa situación o cuanto va a durar. El reto consiste en motivarnos a adquirir los recursos que si estén a nuestro alcance, en lugar de fijarnos en los que perdemos o los que no podemos reponer o adquirir.  Esto implica pasarnos el “switch”, identificar los recursos verdaderamente disponibles en términos de relaciones y aprendizajes, y ponernos en modo “goal setting” para adquirirlos.

En el cuarto anillo están las cogniciones. Aquí está lo que pensamos sobre lo que sucede y sobre nosotros mismos. De estas ideas se conforma nuestro optimismo y nuestro empowerment. En situaciones de asedio es común que baje nuestra percepción de auto eficacia, sentirnos a merced de fuerzas fuera de nuestra determinación, que pensemos que hagamos lo que hagamos vamos a tener poco impacto en el estatus quo y que tendamos a ver la situación que vivimos sin ningún sentido. Igualmente, cuando el “enemigo” entra a este anillo afecta nuestra percepción de los demás, de la naturaleza humana, distorsionamos sus intenciones y les atribuimos responsabilidades sin mayor base. Otro tanto hacemos hacia nosotros mismos, muchas veces cayendo presa de la auto critica excesiva, la auto tortura y el auto reproche. Es importante cuidarse también de la rumiación, de los pensamientos distorsionados y de otras alteraciones del pensamiento. Para trabajar este anillo es útil la practica del mindfulness y tener una dosis diaria de pensamientos agradables. Y, sobre todo, no olvidar que “Yo no soy mis pensamientos”. Es clave mantener el empowerment, disminuir los juicios y hacer uso de un pensamiento más benevolente.

En el quinto anillo están las metacogniciones. Estos son los paradigmas y nuestras creencias implícitas. Nuestra visión del mundo y de la vida, la filosofía “en uso” implícita en nuestra actuación real. Cuando el “enemigo” entra hasta este anillo puede dejarnos marcas y heridas permanentes que pueden afectarnos de una manera inadvertida. Es importante tomar conciencia de estos daños de manera de tomar las medidas necesarias para sanar y recuperar nuestros parámetros iniciales. Aunque a través de la introspección y el auto análisis podemos darnos cuenta de nuestras premisas a este nivel, la retroalimentación de los otros es clave en el proceso de crecimiento. Para ello puede ser útil la psicoterapia y otras formas de relación de ayuda que nos ayuden a guiarnos en esta revisión y curación interna, para recuperar nuestros “parámetros de fábrica”.

En el sexto anillo está nuestro núcleo interior. Aquí están incluido nuestro Self, nuestra misión, nuestra identidad, nuestras cualidades, talentos y competencias, nuestra autoestima, nuestras fortalezas de carácter, virtudes, valores y principios. El “enemigo” no debería entrar nunca aquí. Si lo hace se producen heridas profundas difíciles de sanar y retrotraer. Podemos llegar a olvidar quienes somos, para que vivimos, que buscamos, cuál es nuestro sello personal, cuál es el sentido de la vida. Podemos caer presa del desánimo, de la desesperanza, de la falta de fe, del vacío existencial, de la misantropía. En las formas más extremas la persona puede hacerse indolente, insensible, cínico, convirtiéndose en un tirano. Para reparar este nivel pueden ser necesarias intervenciones a varios niveles en forma simultanea, incluyendo la psicoterapia. Además, puede ser necesario volver a comenzar. Considero que buscar la espiritualidad puede ser muy útil siempre, pero máxime para recuperarse a este nivel. Dediqué un artículo llamado Cambiando el Juego a los daños que se producen en este último anillo.

Recapitulando. Durante el asedio tendemos a continuar comportándonos como si todo fuera como siempre. En condiciones normales cuando hay perdida de recursos esto genera una tensión (estrés) que se alivia cuando buscamos  la manera de reponerlos. Esto implica que se hiperactiva el sistema de ataque-defensa y el sistema motivacional, y se inhibe el sistema de calma. Por otra parte, los niveles de tensión afectan la calidad de las relaciones mientras tanto, pudiendo producir perdidas también a este nivel.

Al no poder disminuir la condición estresante ni reponer las perdidas, podemos entrar en niveles de estrés muy altos que traspasan nuestras fronteras de inmediato y vemos afectados los recursos nucleares. El estrés disfuncional produce emociones negativas y desgaste energético, además que reduce la creatividad y la efectividad para solucionar problemas. Esto puede activar una respuesta defensiva reactiva que busca el disengagement con la situación, la externalización de las responsabilidades, la evasión y la búsqueda de placer inmediato de tipo compensatorio.

Así que lo primero que hay que hacer durante el asedio es saber lidiar con el estrés, usar mecanismos de afrontamiento adecuado que permitan disminuir sus efectos inadecuados en el organismo y a nivel psicológico y permitan usar esta tensión como una energía que conduzca al crecimiento personal. Para ello es importante, ante nada, dar un significado al asedio que nos permita su aceptación y vincularnos con el de manera proactiva y positiva, y no a regañadientes, indispuestos o enojados.

En segundo lugar, en condiciones de asedio tenemos que funcionar de un modo diferente a como lo hacemos en condiciones normales. Tenemos que entender que estamos en una situación de crisis sin que ello signifique entrar en un estado de pánico. En esta situación es conveniente dejar ir recursos materiales sin preocuparnos mucho por su reposición inmediata. En su lugar adquirir recursos cualitativos de tipo relacional y de know how que sean relevantes. Es importante inhibir el sistema de ataque defensa que puede funcionar en forma excesiva y balancearlo con nuestra motivación y nuestro sistema de calma y reposo necesario para restaurarnos. Además, debemos tener especial cuidado en atender nuestros recursos relacionales, tener empatía con ellos, tenerles paciencia, darles apoyo y soporte, mantener la conexión con ellos y asistirles en cuanto sea necesario.

En tercer lugar, no podemos darnos el lujo de mantener al descubierto nuestros recursos internos y permitir que se vean desgastados, consumidos, afectados o dañados. Para ello puede ser importante mantenerlos en una jerarquía que los exponga en orden asegurando que si los más externos son debilitados, ello no implique el debilitamiento de los más internos. Si tengo un mal día y baja mi estado de ánimo, no debo permitir que ello no me deje dormir, que anticipe una catástrofe, que cambie mi percepción del mundo y se afecte mi auto estima, todo en un solo acto. En cambio, es importante tomar conciencia que no soy mis sensaciones, emociones, sentimientos o pensamientos, y que puedo realizar alguna práctica voluntaria que me permita modificar mi humor, descansar y reponerme, que “mañana será otro día”.

A lo largo del artículo se ha ido identificando como reponer las fuerzas perdidas. A nivel físico es importante cuidar la calidad del sueño y de la alimentación. A nivel afectivo cuidar nuestro ratio emocional. A nivel de auto regulación, mantener un balance entre defender, emprender y reposar. A nivel de cogniciones cuidar nuestro empowerment y nuestras atribuciones y juicios hacia otros y hacia nosotros mismos. A nivel de metacogniciones asegurarnos de volver a nuestros parámetros originales. A nivel nuclear cuidar nuestra esencia.

Admiro mucho a Ortega y Gasset. Lo he estudiado y he comentado sus ideas en mi Blog. Y es cierto que como el dice, no podemos desconocer las Circunstancias que le tocan vivir a un Hombre. Pero en la medida de lo posible, lograremos una mayor resiliencia si durante el Asedio somos capaces de mantener una cierta “distancia” de las circunstancias manteniendo en resguardo nuestros recursos internos, sobre todo los más nucleares. Es importante mantenerse vinculado a la situación (engaged), pero manteniendo una cierta “distancia” y des-identificación de nuestras sensaciones, emociones, sentimientos y pensamientos, de manera de poder trascender todos estos eventos externos e internos, colocándonos como unos observadores y testigos muy concientes de todo.  Para ello tenemos que adoptar un comportamiento especial adaptado a esta condición tan particular y ayudarnos con alimentación, sueño, recreación, lecturas, maestros, consejeros, coaching, psicoterapia y espiritualidad, que nos permitan estar continuamente Reponiendo fuerzas!

Nota 1: Algunas de las ideas que he compartido en este artículo fueron parte de una clase que dicté en el curso Psicología Organizacional Positiva del Diplomado de Psicología Positiva Aplicada organizado por la unidad de formación gerencial de la Universidad Metropolitana en el trimestre Octubre-Diciembre de 2014.

Nota 2: Un caso particular de Asedio es el Mobbing. Consultar el siguiente enlace: http://www.atusaludenlinea.com/Salud/Noticias/Noticias/%C2%BFComo-hacer-frente-al-mobbing-.aspx

Nota 3: Les invito a leer un artículo relacionado a éste que escribí para Inspirulina (http://ow.ly/FS9B0)

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AcrosportEn lo que va de año he tenido dos presentaciones públicas sobre Empowerment. A una de ellas asistió un colega que al finalizar la actividad me comentó que le había sorprendido que hablara de este tema que estuvo de moda en los noventa, cuando yo al estar tan vinculado con la psicología positiva pude haber tomado un concepto más novedoso como el Florecer. Este comentario me reafirmó la gran necesidad que existe de difundir el conocimiento.

El empowerment no consiste en dar poder como erróneamente algunos creen. Es un término nuevo (neologismo) creado a partir de la palabra power, pero es diferente a éste. Ha sido usado con diferentes significados en diferentes contextos. En general, ha sido usado como verbo o como sustantivo. Como verbo ha sido usado para hacer referencia a las acciones dirigidas a lograr el empowerment de personas o grupos. De allí viene la idea de que es una Acción que se realiza. Pero para referirnos a la acción sería preferible ser más precisos (algo como gestión del empowerment o liderazgo para promover el empowerment).

La acepción del término a la que me refiero en este artículo es como sustantivo. Desde esta perspectiva, el término empowerment es usado para hacer referencia a un estado psicológico que contiene elementos cognitivos (creencias) y afectivos (sentimientos): es la sensación que tiene una persona de que puede enfrentar una tarea o superar un obstáculo exitosamente, con una conducta auto-dirigida. En otras palabras, implica sentirse preparado, listo para hacer algo por cuenta propia.

Este estado interno llamado empowerment, o empowerment psicológico, está conformado según las investigaciones realizadas por cuatro componentes, recopilados por un trabajo de actualización que hizo Gretchen Spreitzer, una de las promotoras de este concepto dentro de la Psicología Organizacional Positiva.

• Auto eficacia: sensación de que tengo las competencias para lograrlo.
• Auto determinación: sensación de que soy el dueño de mi conducta.
• Internalidad: sensación de que puedo impactar en los resultados.
• Significado: darle valor a lo que se hace conectándolo con algo más amplio.

No se trata de una moda gerencial. Es un concepto psicológico que llegó para quedarse. Agrupa a otros conceptos con mucho “pedigree” dentro de la psicología. El concepto de auto eficacia viene de Albert Bandura y ha demostrado ser por sí mismo una variable moderadora crucial del manejo del estrés y del engagement. El concepto de auto determinación viene de Edward Deci y constituye un elemento fundamental dentro de su teoría de la motivación intrínseca. El concepto de Internalidad o Locus de control interno viene de Rotter y se ha acreditado como un predictor de bienestar. La importancia del Significado jugó un papel fundamental en la propuesta y obra de Victor Frankl y específicamente dentro de la Logoterapia, y hoy día se incluye como uno de los componentes clave de los principales modelos de bienestar psicológico como el de Carol Ryff y el de Martin Seligman.

Lo contrario del empowerment es la impotencia (powerlessness). La investigadora Rosabeth Moss-Kanter ha estudiado los perniciosos efectos que tiene la impotencia en el mundo gerencial en el fenómeno conocido como jefes tóxicos. Cuando las personas se sienten impotentes en una empresa, institución o en la vida en general, terminan siendo amargados, escépticos y crueles. En particular son personas que suelen ensañarse contra aquellos que tienen chispa, entusiasmo y amor por lo que hacen. Es ese tipo de persona que al encontrase con el apasionado bien pudiera decir algo como: “este es un idealista, vamos a darle una dósis de realidad”. Frente a la famosa idea de que el poder corrompe, esta autora añade una nueva: la impotencia corrompe.

El controversial autor New Age Carlos Castaneda, quien se hizo famoso en los Setenta por Las enseñanzas de Don Juan, en su libro Fuego Interno se refirió a estos personajes y los llamó Pinches Tiranos. Según su definición son aquellos que abandonaron el camino del “Guerrero”. El Guerrero es aquel que busca ser lo mejor que puede llegar a ser, ve todo como un desafío, conquista sus debilidades y supera su “importancia personal”.

Las personas sin empowerment en las organizaciones actúan por micromanagement, crean un clima organizacional negativo, burocracia, poca innovación, conflictividad y bajo desempeño. Como dirigentes de un país crean regímenes autoritarios de bajo desempeño y competitividad, expertos en usar el marco legal para encubrir su turbiedad. En general estas personas piensan que solo lo visible y tangible vale, no dándole importancia a cosas como la verdad. Son personas muy empobrecidas internamente que se obsesionan con el poder externo.

Por su motivación tan grande por el poder, muchas veces logran enquistarse en el, haciendo mucho daño a su alrededor, exigiendo pleitesía, consintiéndose excesos íntimos, abusando e irrespetando a los demás. Los peores, son los que poseen un alto nivel de inteligencia emocional, la cual usan para poner en práctica un gran autocontrol y habilidades de manipulación. Estos pueden llegar a ser líderes destacados, pero no de “La Fuerza”, sino del “Lado Oscuro”, es decir, Líderes Destructivos.

Por su parte, el empowerment proviene de dentro y no de fuera. Es una disposición hacia el mundo que no está basada en el resentimiento ni la retaliación, sino en la capacidad. Que busca mostrar lo mejor de sí, mejores contribuciones y mejores resultados para guiar a otros, no para su control ni sometimiento.

La propuesta de la “escuela de Michigan”, que reúne a investigadores y visionarios de alta talla, como Spreitzer, Quinn, Cameron y Dutton, es que el empowerment es un cluster psicológico que agrupa los componentes ya comentados y constituye un portal de entrada para Prosperar.

Para Spreitzer, Prosperar significa que somos Co-Creadores de Recursos (Sugiero leer en este Blog la serie llamada Transacciones Energéticas donde se explica que son los Recursos para no repetirlo acá nuevamente). Las investigaciones han demostrado que al co-crear recursos hay un proceso de espiralización. Esto lo que significa es que cuando una persona amplía sus recursos, esto le permite obtener más aún, formando un circulo virtuoso. Recursos conducen a resultados y resultados conducen a recursos. Y esto se va ensanchando. Porque la persona se siente bien y su atención está más ampliada y es más receptiva y ve recursos que antes no veía u obtiene colaboraciones de otros a las que antes no tenía acceso. De manera que entra en lo que llamé en otro artículo, una escalera de crecimiento.

Junto al proceso de Prosperar se ha propuesto el término Florecer. Para Barbara Fredrikson el florecer viene siendo lo contrario de languidecer e implica 1) sentirse contento consigo mismo, 2) generatividad (hacer contribuciones para otros), 3) crecimiento (ampliación de recursos internos y externos) y 4) resiliencia (salir victorioso de las pruebas). Pero Seligman propuso el Florecer como una nueva forma de ver al bienestar psicológico. En el artículo Bienestar Psicológico Duradero pueden encontrar una ampliación del modelo de Carol Ryff y una nota explicativa sobre el modelo de Seligman, ambos con gran coincidencia entre sí.

acrobaciaIndependientemente del tecnicismo psicológico y del hecho de que todavía hay solapamientos así como áreas todavía por desarrollar, queda claro que el destino deseable para el ser humano es que integre sus experiencias dolorosas y sea capaz de verse envuelto en experiencias positivas y constructivas, transitando por un plano muy personal que conduce a la cristalización y manifestación de sus cualidades y fortalezas, dejando en el camino un legado a su alrededor. Proceso mismo que a su manera fue presentado en su momento por Abaham Maslow (Autorealización) y que con sus propias apreciaciones también presentó Jung (Individuación). Este proceso tiene subidas y bajadas, pero mientras mejor se manejen las bajadas, serán oportunidades para “agarrar impulso” e ir al “siguiente nivel”, ampliando y precisando caada vez más la concepción de sí mismo y la concepción del mundo.

El empowerment engrana dentro de este proceso de crecimiento y desarrollo, al ser el INGREDIENTE básico y fundamental para que todo arranque, se active, comience a funcionar, por una parte, pero también para que no se detenga. Dado su carácter seminal lo asocio con lo que es el concepto de “apresto” en el contexto escolar: un niño tiene el apresto, cuando está listo para el proceso educativo formal. En las pruebas físicas o en la música también sucede que la persona tiene que dedicarse a practicar mucho para la competencia o el concierto, hasta que se sienta “preparado”.

Con el empowerment sucede que cada vez que cambian las condiciones (tareas, cargos, personas, relaciones, reglas de juego, contexto, entorno), necesitamos adquirirlo nuevamente. De manera que no es algo que se logra una vez y luego ya la persona lo deja atrás, sino que recurrentemente o recursivamente, tiene que adquirir ese estado nuevamente.

Por eso mi interés en rescatarlo y traerlo al tapete en nuestro país en estos momentos, ya que absolutamente todos necesitamos asegurarnos de trabajarlo continuamente para enfrentar las condiciones cambiantes que tenemos por delante. Como individuos tenemos la responsabilidad de alimentar nuestro propio empowerment, de ser nuestros propios líderes. Y en la medida en que seamos exitosos en ello, estaremos en condiciones de poder contribuir con otros.

Notas:
Pueden ver una versión corta de este tema con recomendaciones en otro artículo que escribí para Inspirulina. http://www.inspirulina.com/mantenga-encendida-la-fuerza-interior.html

Otro artículo sobre este tema fue publicado en el Blog de Valeven:
http://boletinvaleven.wordpress.com/2014/03/17/empowerment-o-poder/

Ese artículo fue comentado en entrevista de Radio con Eli Bravo que pueden escuchar en este enlace:

En Philotropismo Positivo di una explicación sobre por qué nuestras acciones tienen una incidencia limitada en el estado de cosas. Por esta razón, no debemos permitir que los resultados, si no son satisfactorios y acordes con nuestras expectativas y estándares, derrumben nuestro Espíritu.
https://excelenciapersonal.wordpress.com/2013/04/30/philotropismo-positivo/

En Haciendo nuestra parte! comenté sobre el mecanismo psicológico que explica por qué hay personas que se rinden más facilmente que otras, al enfrentarse a retrasos en la materialización de sus acciones en el estado de cosas.
https://excelenciapersonal.wordpress.com/2013/03/29/haciendo-nuestra-parte/

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Reboot¿Cómo comenzar un nuevo ciclo cuando no nos sentimos del todo satisfechos con los frutos que esperábamos obtener del ciclo anterior y vemos por delante unas condiciones más difíciles o inciertas? ¿Podemos comenzar sin un plan e ir improvisando en el camino? ¿Podemos correr el riesgo de ir a la deriva, sin mucho ánimo ni motivación?

Hay muchas razones por las que podemos sentirnos de esa manera. Desde la perspectiva de la teoría de motivación COR que expuse en los últimos artículos previos, nos sentimos así por haber formado parte de situaciones a las que dedicamos mucha energía y recursos comparado con lo que obtuvimos de retorno, quedando en un saldo negativo. Al final algunos ejemplos (*)

Difícilmente podríamos crecer como personas y aumentar nuestra percepción de bienestar subjetivo si nos dejamos llevar por el desconsuelo, la frustración, la desesperanza y no articulamos un plan factible que satisfaga nuestras necesidades psicológicas y materiales. Mantenerse a la deriva, presa del miedo, sin saber qué hacer, desanimados, vegetando, produce un grave estancamiento que puede poner en riesgo no sólo nuestra salud psicológica, sino también física. Así que si nos sentimos “espichados” es mejor reunir esfuerzos para Comenzar de nuevo, para Reiniciar.

En este artículo voy a revisar algunas ideas que nos puedan ayudar a retomar el camino con un renovado entusiasmo y un nuevo compromiso. Estoy seguro que ya conocen la mayoría de estas ideas. Pero: ¿de qué sirven las ideas si no se llevan a la práctica? Para los que argumentan que la situación que están enfrentando es muy difícil, acaso no es precisamente la dificultad la que va a permitir desarrollar nuestros mejores atributos y probar nuestros avances? A continuación les daré razones, inspiración y sugerencias para “ayudarnos” (me incluyo) a tomar impulso y hacerlo.

1.- Modificar nuestra posición existencial frente al mundo
Si percibimos que lo que tenemos por delante en nuestra vida es una época de crecimiento e incremento de nuestros recursos, inmediatamente asumimos una biología en nuestro organismo asociada con la expansión, aumentando de inmediato nuestro nivel de vitalidad. Pero cuando percibimos que perderemos recursos físicos, materiales, relacionales y psicológicos, la respuesta inmediata orgánica es una biología de la limitación, que va disminuir nuestra vitalidad a niveles peligrosos. Ahora, la palabra clave aquí es percibir. Es decir, que el significado que demos a los eventos reales o prospectados va a depender de los significantes que usemos, es decir, del marco de referencia que usemos.

De manera que las ideas que tenemos, que son simplemente unas ideas aprendidas a partir de nuestra experiencia, no nos resultan útiles si nos llevan a sentir desconsuelo y pérdida. Es necesario buscar un marco de referencia que sea fuente de Inspiración y Esperanza y no una fuente de Desaliento.

Para algunos es útil recurrir a la religión y la espiritualidad, para otros las ideas de algún maestro o guía. Para otros puede ser suficiente la idea de no rendirse y prevalecer. Lo importante es que podamos experimentar un sentimiento de esperanza, pese a que los acontecimientos inmediatos desmientan esa posibilidad. Esto es un ingrediente clave para elevar nuestra vitalidad y mejorar nuestro engagement con la situación que vivimos.

2.- Sanar heridas
Mientras más años, más pasado a cuestas. Y el pasado representa muchas experiencias. Algunas positivas, otras negativas. En algunas nos han fallado a nosotros. En otras somos nosotros los que hemos fallado. Y muchas veces nos torturamos pensando por qué las cosas fueron de una manera y no de otra. Que hicimos, o no hicimos, o lo que otros hicieron o no hicieron. Y es muy probable que ante todas estas ideas que nos atormentan, ilusiones que se desvanecen, decepciones y reproches, nos entreguemos al Over Thinking y la Rumination, es decir, el Pensar en Exceso y el Rumiar. Estos son hábitos muy dañinos que nos distraen del presente, intensifican nuestro estancamiento y no ayudan a resolver los desafíos que tenemos por delante.

Un hábito muy importante a desarrollar es el Control del Pensamiento para vivir el presente, es decir, influir voluntariamente en los que pensamos y por cuanto tiempo, en lugar de que los pensamientos se comporten con autonomía y dominen nuestra mente. En algunos casos puede bastar con tomar conciencia de esto. En otros casos, puede ser necesario adiestrarse en cómo manejar sus pensamientos. En otros casos, puede ser necesario lo anterior más un procesamiento más a fondo de los mismos.

Los pensamientos proceden de experiencias y para poder controlar los pensamientos, puede hacer falta procesar las experiencias que están detrás. Una de los mecanismos por los que ciertas experiencias parecen ser inmunes al mecanismo natural del olvido, es que hay algo pendiente allí que aprender. Hay una joya escondida dentro del material de desecho. Así que es importante encontrarla antes de enviar este material al archivo muerto.

En muchos casos, lo que impide olvidar ciertas experiencias, dejar ir el pasado y controlar los pensamientos asociados, es que estos están empaquetados con emociones intensas. Entonces hay que “despegar” experiencias, pensamientos, emociones y sensaciones. En algunos casos es necesario expresar emociones bloqueadas. En otros es importante comprenderlas. Muchas veces puede ser necesario que podamos Perdonar a quienes nos decepcionaron, nos hicieron algún daño o causaron alguna herida. Pero igualmente en muchos casos también debemos perdonarnos a nosotros mismos, porque nos traicionamos, dejamos a un lado nuestros ideales, nuestros estándares, nuestras metas, nuestra esencia, haciendo un mal uso de nuestra energía vital.

No es fácil hacer este trabajo solo y puede ser necesario recurrir a la Psicoterapia y en algunos casos usar técnicas para el tratamiento de Post Traumatic Disorders (PSTD). De cualquier forma, puede ser útil tener presente la visión de algunos filósofos y científicos que sostienen que cada organismo tiene sus propios parámetros y funciona como un sistema cerrado de tal manera que en realidad lo circundante no puede afectarlo. Cada persona encuentra en el medio ambiente externo las circunstancias que actúen como un eco que reproduzca y reviva las instrucciones de su propia codificación que están contenidas en su “estructura”. Mediante este mecanismo de “acoplamiento estructural”, el organismo encuentra el medio ambiente que recree las experiencias que tiene programadas para su ciclo vital.

De manera que todos esos sentimientos y emociones que sentimos ante una situación son nuestros. No nos lo hizo nadie ni nada. El otro o la situación, son solo un disparador, un mensajero, al cual nos acoplamos como llave a cerradura, para activar esta experiencia. Solo estamos nosotros frente a nuestra experiencia subjetiva. Y el reto consiste en despersonificar tales experiencias de agentes externos y verlas como una creación propia, para poder comenzar un proceso de sanación. Es decir, que no hay víctimas ni victimarios. Como dice el Biólogo Huberto Maturana: No está en el código de la bala el penetrar la piel; sino en el de la piel el dejarse penetrar por la bala.

He hecho más énfasis en pensamientos procedentes del pasado, pero en algunos casos el problema de la persona se debe a que está preocupada por el futuro. Evidentemente que en este caso serán necesarias otras técnicas, pero no ahondé en ellas porque considero que si contamos con un marco de referencia que nos proporcione esperanza, tal como lo desarrollé en el punto anterior, este problema de preocupación por el futuro se ve solucionado en gran medida.

3.- Aumentar el auto conocimiento
El ejercicio anterior nos va a permitir no distraernos culpabilizando a nadie, sino enfocarnos en los “parámetros” de nuestro “sistema operativo”. La reflexión e introspección nos pueden permitir ver los patrones que se repiten una y otra vez en nuestra vida, más allá de los cambios de escenografía y de los personajes. Lo que terminará por convencernos de lo que es nuestro. Una parte nuestra que no nos gusta, nuestra Sombra, que la sacamos de nuestra definición consciente de lo que somos. Y que al ser activada por las experiencias externas se entremezcla con estas a tal punto que terminamos por mantenerla fuera de nosotros.

Pero con el tiempo y con la disposición adecuada, al ver los patrones repetidos, podremos ver con claridad lo que no hemos querido ver. Esa parte nuestra no reconocida y rechazada que hemos estado ignorando o proyectando en el exterior, pero que es nuestra. Y al no tomar el control consciente sobre ella, opera con cierta autonomía y nos conduce a enfrentar cierto tipo de situaciones. Como dice el mismo Jung, lo que niegas te somete o te aparece como Destino.

Para aumentar nuestro auto conocimiento recomiendo que veamos la verdadera causa detrás de nuestros auto reproches y de nuestras decepciones con los demás. Si nos hemos visto envueltos en una experiencia lamentable y nos culpamos por ello o culpamos a otros, es útil que más bien intentemos ver cuál es la cualidad o habilidad que no tenemos que nos hizo caer presa de nosotros o de otros. Tal vez no supimos poner límites, o no nos valoramos suficiente, o quizás no supimos negociar, o fallamos en nuestro autocontrol, en nuestra disciplina, o nos faltó valor y entereza para asumir determinadas consecuencias o realidades. Detrás de muchas de estas situaciones lamentables de nuestra vida es donde se ponen en evidencia algunas de nuestras “debilidades” o vulnerabilidades. Y tal vez tengamos que aceptar una nueva definición de nosotros mismos más ajustada a la realidad. Aceptar que no pudimos actuar de determinada manera. Pero en lugar de culpar y pelar con otros, o de sentirnos culpables y odiarnos, es más sano reconocer las áreas nuestras que requieren de trabajo y mejora. En todo caso, si es posible, hacer un compromiso o resolución personal de cambio para actuar de otra manera, desarrollar determinada cualidad o eliminar cierta tendencia de comportamiento.

Este trabajo con la Sombra es clave para lograr la integración de las partes del Self y un aumento de la Conciencia de sí mismo, lo que es fundamental para detener las Fugas Energéticas. Este trabajo implica un procesamiento de información para el cual puede ser necesaria también una ayuda externa especializada. Al integrar nuestras partes enviadas al subconsciente o endosadas a otros, liberamos una energía atrapada que parecía perdida, devolviéndonos parte de nuestra vitalidad y claridad mental.

4.- Reparación cognitiva
Al experimentar perdida en las transacciones con la vida se produce un deterioro a nivel cognitivo, en nuestras Creencias. No se trata de creencias intelectuales, sino que en la gran mayoría de los casos pueden no ser conscientes, pero pueden deducirse de nuestro comportamiento. Son puntos de partida sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida y el mundo en general grabados en nuestra memoria implícita no verbal.

El ser humano trae de fábrica en su sistema operativo unas Creencias Básicas Vitales que son útiles para subsistir y desarrollarse. Estas creencias han estado y están detrás de nuestros principales emprendimientos y aventuras, aquellas que nos han ayudado a desarrollarnos y que han resultado ser ladrillos de base en la obra que estamos construyendo en nuestra vida. Creer que el mundo es un espacio donde expresarnos, ser aceptados y valorados, donde hay posibilidades y oportunidades con las que podemos encontrarnos. Que la vida vale la pena vivirla y tiene un sentido. Que puede haber suficiente justicia, bondad y felicidad a nuestro alrededor. Que vamos a poder conseguir el sustento y la abundancia para nosotros y los nuestros. Que nos podemos ganar a vida de una manera satisfactoria y estimulante. Que nuestras opiniones y sentimientos son aceptados y respetados. Que nuestros talentos son valiosos y útiles. Que hay un propósito de vida y una vocación para nosotros. Que hay un lugar en el mundo para nosotros. Que tenemos posibilidades, poder de elección, capacidad de ejecución. Que podemos conseguir las personas adecuadas, la pareja adecuada, las amistades adecuadas. Que podemos vivir en felicidad, éxito, abundancia y amor.

Pero las experiencias reales de la vida, sobre todo de las primeras experiencias, se encargan de modificar este patrón de fábrica. De esta manera, muchas de estas creencias originales se debilitan o incluso se eleminan por completo y pueden ser sustituidas por su contrario. Para un ejemplo tome cualquiera de la lista anterior y simplemente colóquele “No” delante. Así se forman nuestras Creencias Disfuncionales o limitantes.

Para algunos estas experiencias ocurren en los primeros cinco años de vida. Para otros en su mediana infancia. Para otros en su pubertad o adolescencia. Para otros suceden ya de Adultos. Son experiencias reales de la vida que desmienten por completo las Creencias Básicas Vitales originales de fábrica. Situaciones donde fuimos abandonados, humillados, maltratados, decepcionados, donde fracasamos, fallamos, erramos, abusamos, nos confiamos, quedamos solos, aislados, sin esperanza, sin opciones, sin sustento, impotentes, sufrimos carencias o experimentamos tristeza, rabia o ira.

Alguien que le tocó experimentar situaciones que desmintieron las creencias básicas vitales a muy temprana edad, se preguntará de adulto: ¿acaso hay otra forma de pensar o vivir? Porque la creencia contraria sustitutiva se arraiga de tal forma a su forma de vida que lo considera una verdad incuestionable. Como esa niña de cinco años del drama reciente aparecida en la prensa local y que ha dado la vuelta al mundo, que le tocó ser testigo de un ataque de la delincuencia que terminó con la vida de sus padres frente a ella. ¿Qué imagen del mundo se lleva de esta situación? ¿Qué emociones habrá experimentado? ¿Qué se habrá “grabado” en su organismo al vivir esta situación tan intensa? ¿Como “convencerla” de que el mundo puede ser diferente? En contraste, una persona que creció en un ambiente seguro y amoroso, rodeado de unos padres nutritivos y siempre presentes, mantendrá la creencia original de fábrica de que el mundo es un lugar seguro. Pero esta pequeña que fue objeto de la delincuencia muy probablemente, ojalá este equivocado, crecerá con la creencia de que el mundo no es un lugar seguro y que es muy posible encontrarse con gente impulsiva y egoísta que pueda malograr la vida en cualquier momento.

Conocí a alguien en un momento dado que no estaba contento con su vida y se estaba entregando a la bebida paulatinamente, Me dijo que su problema era ser muy “idealista”. En el pasado esta persona tuvo las Creencias Básicas Vitales y tuvo experiencias afortunadas que las confirmaron. Pero luego le tocó enfrentar experiencias que las contradijeron. Y se conformó con eso. No restauro los parámetros de fábrica del sistema operativo. No sanó. No procesó sus experiencias de fracaso y desdicha para recuperar nuevamente su confianza y su “idealismo” inicial para creer nuevamente en la vida. El pensó que antes como idealista estuvo equivocado y que era mejor ser “realista”,es decir, basarse en las realidades amargas que había sufrido. De esa manera, la vida para el no estaba ya presentando ningún entusiasmo ni promesa, y por ello se adormecía diariamente en la bebida.

Considero que si retornar a las creencias básicas vitales es ser idealista, entonces ser idealista no es ningun problema. Que me llamen Idealista! Aunque la situación real del mundo a nuestro alrededor desmienta muchas de estas creencias, prefiero creer en ellas a riesgo de ser llamado Naive. Creo que alguien que piense que no hay manera de salir adelante, por ejemplo, es poco probable que salga adelante! Estamos claros en que creer que sí, no es una garantía, pero es una condición necesaria! Por ello es mejor retornar a las Creencias Básicas Vitales que entregarse a “la realidad de las evidencias” de que el mundo y el ser humano no son lo suficientemente buenos y no tienen arreglo.

Es mejor no rendirse y retomar fuerzas para ver cómo podemos hacer del mundo un mejor lugar, comenzando por cómo ser mejores personas nosotros. O sea, qué y cómo podemos hacer para que estas Creencias Básicas Vitales se hagan realidad a través de nuestro esfuerzo en lugar de esperar que nos las confirmen desde fuera. Me parece que esa frase de Ghandi transmite la idea precisa de lo que hablo: “be the change you want to see in the world”.

5.- Recuperación biológica y energética
En nuestra interacción con el mundo se produce un desgaste natural, que se ve acentuado cuando percibimos amenazas y terminamos perdiendo parte de nuestros recursos. Eso nos deja como saldo una disminución de nuestros niveles de vitalidad. En la medida que dejamos de sentir vigor y comenzamos a sentirnos extenuados, es importante tomar acciones que permitan restituir nuestros niveles energéticos.

A nivel físico esto incluye alimentarnos bien y sanamente, realizar dietas especiales, restituir los electrolitos, hidratarse, ingerir vitaminas, minerales, pro bióticos y antioxidantes, balancear proteínas y carbohidratos, hacerse masajes y baños especiales, aromaterapia, descanso, pausas, horas de sueño, ejercicio físico.

Para restituir la energía emocional perdida pueden ayudar los ejercicios y actividades psicofísicas que ayuden a restituir el flujo energético en el organismo (tai chi, chi kung, polaridad, digito puntura, Yoga), la terapia alternativa (homeopática, floral), distintos tipos de limpieza (ayunos, colónica, piel, áurica), ejercicios basados en la respiración, y actividades dirigidas a aquietar la mente y de tipo contemplativo pasivas y activas (mindfulness, meditación, saboreo, caminatas).

La idea es cuidar de nosotros, cuidar nuestro cuerpo y nuestros niveles de energía psicofísica y emocional.

6.- Restituir nuestra afectividad
La afectividad incluye las emociones, sentimientos y estados de ánimo que experimentamos y está demostrado que la afectividad moldea el procesamiento de información (percepción) y por tanto ejerce un papel clave en el comportamiento. En mis artículos anteriores he escrito suficiente sobre este tema y voy a pedir buscarlos usando la herramienta de etiquetas y temas. La idea principal que he desarrollado en ellos, someramente, es que las emociones tienen un efecto acumulativo en la formación de un estado de ánimo que es el balance de emociones positivas y negativas. La afectividad positiva abre nuestro rango de atención, mejora nuestra empatía, potencia nuestra escucha, mejora nuestro desempeño y nuestras relaciones, fortalece nuestra resiliencia.

Por ello, es importante establecer un programa de actividades que nos asegure una dosis diaria de emociones positivas que permita mantener nuestro ratio emocional en la zona de florecimiento, de modo que podamos experimentar semanalmente las cantidades mínimas necesarias de alegría, interés, agradecimiento y serenidad, entre otras.

En momentos de dificultad puede sonarnos un poco artificial o a contracorriente dedicarnos a actividades de este tipo cuando estamos enfrentando dificultades. Pero es clave poder hacerlo para garantizar la salud, tanto física como emocional y cognitiva. Todas las otras iniciativas que he comentado van a “cuajar” mejor en la medida que haya afectos positivos. De manera que cada quien debe ver que actividades le vienen mejor que evoquen o activen estas emociones, de una manera suficiente para alcanzar los niveles deseados de Positividad.

Hay que tener presente que hay rasgos disposicionales que inclinan a las personas a experimentar con mayor probabilidad unas u otras. Esto se vincula con las diferencias individuales a nivel temperamental, es decir, biológicas y constitucionales y su moldeamiento en las primeras experiencias. En este respecto hay dos sistemas que funcionan de manera independiente. Por una parte está el Behavioral Activation System (BAS) que es un paquete biocomportamental que nos conduce a experimentar emociones positivas, nos impulsa al emprendimiento, a la exploración de nuestro entorno y la ampliación de nuestros límites. Por otra parte está en Behavioral Inhibition System (BIS), paquete biocomportamental que nos conduce a experimentar emociones negativas, a la mirada hacia nosotros mismos, a la reevaluación, a replegarnos del medio y protegernos mientras pasa una amenaza o nos restituimos después de una perdida. Las personas con un alto BIS (personas sensibles) tienen que hacer un esfuerzo extra por reducir la intensidad y frecuencia de emociones negativas. Mucho más redoblado este esfuerzo si además tienen un bajo BAS.

7.- Encontrar nuestro propio camino
¿Quién soy realmente? ¿Para qué vivo? ¿Con qué propósito? ¿A donde voy exactamente? ¿Cómo sabré que he vivido? ¿Estoy realizando mi potencial? ¿Estoy yendo en la dirección adecuada? ¿Cuál es el carril de mi propia carrera? ¿Cuál es mi misión de vida? ¿Qué contribución estoy dando a otros? Estas son algunas de las preguntas que pueden guiar esta exploración.

Comparto la idea de todos esos filósofos y psicólogos que han planteado que cada persona es un universo en sí mismo y un trabajo por completarse. Que nacemos en un punto inicial y la vida es para llevarnos a un punto final. No somos un trabajo terminado. Al inicio de la vida se va configurando una parte psíquica llamada Yo o Ego en Latín. Por supuesto que al principio esa parte piensa y se mueve en función de recibir alimento y calidez. Pero gradualmente ese Yo se va desarrollando. Y el Yo es solo la parte consciente de nuestra Psique. Hay una parte mucho más amplia de la Psique, potencial y no manifiesta, llamada Self. Como dice James Hillman: “Todos nacemos con una personalidad”. Ahora bien, el Yo, que es la parte consciente, tiene que evolucionar de manera que cada vez pueda abarcar una mayor parte del Self, y para ellos hay que pasar por un proceso que Jung llamó Individuación.

De manera que cada persona tiene su propio Self único e indistinguible y ha venido a este mundo dentro de una circunstancia muy particular especialmente diseñada para tener unos atributos únicos, que incluyen tanto “defectos”, como cualidades y dones. Todo con un propósito único y especial que incluye: corregir ciertos aspectos en la manera de ser, desarrollar las potencialidades, enseñar y guiar a otros, sanar ciertas relaciones y hacer contribuciones en general a otros.

Nada de los que nos fue dado fue por azar. Es solo un rompecabezas que tenemos que saber armar. Y hacer el mejor uso de todas estas piezas. No hay ningún error allí. Hay cosas que tenemos que procesar y dejar ir, de manera de construir una realidad nueva hacia el futuro que no dependa del pasado, aunque esté apoyada en él.

Para este trabajo de conexión consigo mismo es importante dedicar un tiempo a la auto observación y la auto reflexión para ver las señales. Aprender a buscar en lo obvio, lo que no vemos por estar tan cerca. Basarnos en nuestras habilidades, dones y talentos. Atender nuestros intereses y las cosas que valoramos y damos importancia que nos han llevado tomar decisiones vitales. Atender las cosas que nos han ilusionado, que han formado parte de los sueños que hemos querido hacer realidad. Ver la información que hemos descartado u obviado. Desarrollar nuestra intuición, estar más pendiente de las sincronicidades, observar lo que nos pasa a diario, prestar atención a los sueños cuando dormimos. En fin, ajustar nuestra lente para hacer una lectura adecuada de nuestra vida, y poder ver con claridad nuestra esencia y visualizar con más nitidez el trabajo personal que nos queda por hacer. Como dice George Eliot: “Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido”.

8.- Rodearnos de relaciones auténticas
Dicen que los adversarios son el mejor estímulo que tenemos para salir adelante, persistir en nuestros propósitos y perfeccionarnos. Y no lo dudo. Pero pienso que no tenemos que hacer ningún esfuerzo por conseguirlos, pues la gran mayoría de las veces aparecen en forma gratuita. Mucha gente se ha tomado esa idea de la “supervivencia del más fuerte” al pie de la letra y viven de un modo combativo. Si no como adversarios, muchas personas adoptan en la vida una posición simplemente neutra, al menos hacia nosotros.

Puede ser que simplemente no sean afines a nosotros y tienen un camino divergente al nuestro. Pero también es cierto que muchas de estas personas están guiadas por el miedo. Y no los culpo. En lo particular he estado en esas filas. A Dios gracias he logrado persistir en mi esfuerzo de buscar un camino auténtico, no sin esfuerzo y sin cantar victoria aún. El miedo tiene la particularidad de hacer a las personas egoístas e insensibles, como lo son muchas de esas personas “competitivas”. Carlos Castaneda en alguno de sus libros los llama Pinches Tiranos y explica que son personas que alguna vez estuvieron en el camino del Héroe pero luego renunciaron a el.

En mi viaje personal me he encontrado con personas que sin dejar de buscar la excelencia y sin dejar de esforzarse por ser mejores en lo que hacen, usan como motor el amor. Creo que es importante saber distinguir esas personas. Y si vemos con detenimiento nos daremos cuenta de que son pocos los de este tipo. Por ello, es importante reconocerlas y cultivar la relación con ellas para poder aumentar nuestra sensación de Conectividad.

Lamentablemente la vida apurada que vivimos nos lleva muchas veces a dejar atrás a personas que con el tiempo nos vamos dando cuenta lo valiosas que son y cuan escasas son las personas así. Personas sinceras, transparentes, auténticas, que están buscando vivir una vida con propósito y con significado. Que no tienen temor de ocultar sus fallos. Que no se reducen a ser meros roles o actores institucionales. Que han aprendido a ser ellos mismos. Gente que nos ha ayudado, que nos ha inspirado, que nos ha dado su apoyo y calidez, que nos ha escuchado, que se ha cuidado de no mirarnos con juicio, que ve nuestro potencial más que nuestros defectos, que nos valora sin ningún interés personal. Me parece importante hacer una lista de todas esas personas y llamarlas de vez en cuando, verlas si es posible, reunirse con ellas sin necesidad de una excusa, para mostrarles nuestro interés, honrarlas y cultivarlas, haciéndoles saber de lo agradecidos que estamos de compartir el viaje con ellas.

9.- Ampliar nuestro horizonte
En la medida que recuperamos nuestra energía y nuestro centro y aclaramos donde queremos ir, lo que nos hace falta ahora son opciones y recursos, es decir, nuevas formas específicas de pensar, sentir y actuar, caminos nuevos para llegar a nuestro destino, soluciones posibles a los problemas que tenemos que resolver, vías alternativas de conseguir lo que queremos. Para ello es importante salir de nosotros mismos, salir de nuestros paradigmas, salir de nuestra forma habitual de ver las cosas. La Creatividad puede sobrevenirnos como una consecuencia de todas las otras acciones que hemos comentado y que estemos adelantando. Pero también podemos estimularla sometiéndonos a nuevas experiencias, a nuevas lecturas, a nuevas personas, a nuevas actividades, pedir ayuda, buscar apoyo, pedir opiniones, investigar nuevos materiales, encontrarnos con personas que nos puedan enriquecer, buscar personas que puedan ser ejemplo para nosotros y modelos. Esto nos va a ayudar a aumentar nuestros recursos psicológicos. En el fondo se trata de Invertir en nosotros mismos y en nuestra resiliencia, en la construcción de nuevos recursos. Ello puede implicar dedicar tiempo y dinero para participar en cursos, seminarios y charlas, formar parte de actividades de crecimiento personal, hacer psicoterapia, coaching, buscar asesoramiento psicológico.

Uno de los riesgos que tiene sobre todo el profesional que juega en el escenario corporativo, es el de quedarse muy centrado en su “cabeza” usando el hemisferio cerebral predominante. Por eso creo mucho en salir del ambiente tradicional y de las actividades rutinarias, hacer cosas inusuales, entregarse al aquí y el ahora, disfrutar de las cosas sencillas, encender un fuego, dar una caminata, contemplar las estrellas, practicar deportes extremos, hacer una excursión, y en general, mover el cuerpo. Reconozco que en lo particular me gustan las actividades al aire libre. Pero la idea clave, independientemente de los gustos, es que usemos nuevos caminos sinápticos y salgamos de la zona de confort del cerebro. George Kelly, autor de la Teoría de los Constructos Personales (una teoría de la personalidad), propuso como técnica de cambio lo que llamó la Terapia del Rol Fijo, que consiste en hacer una lista de comportamientos no usuales en una persona pero que pueden ser útiles para él. Luego, la idea es que la persona actúe de ese modo en su vida en general, de manera que esto le produzca cambios en sus modos de ver las cosas. Guarda cierta similitud con la Técnica de los Sombreros que recomienda Edward De Bono. El trabajo corporal muy de moda hoy en día también apunta en esta dirección.

10.- Seguir moviéndonos hacia adelante
Nuestra vinculación con la vida (engagement), nuestras satisfacción y nuestra vitalidad, van a verse marcadamente mejoradas en la medida que organicemos nuestro sistema motivacional a través de un comportamiento goal setting oriented. Es decir, tenemos que llevar todo al plano de la acción y tomar decisiones, emprender nuevos rumbos, tomar nuevas iniciativas, abandonar ciertas cosas, realizar ciertas acciones, probar nuevas opciones, ensayar nuevos comportamientos, experimentar nuevas experiencias.

En una cultura muy dada a correr mucho sin importar para donde, más orientada al efectismo y los resultados, y a los signos visibles de éxito más que al desarrollo interior, hay que cuidarse de no llenar la agenda de tareas sin sentido. Traté este tema en uno de mis primeros artículos llamado “Claridad de propósito para persistir en nuestras acciones”, que recomiendo revisar. La idea clave es que el plano de la acción esté conectado con un plano de significado. Asegurarnos de eso ante nada. Es muy importante poder Visualizar con claridad hacia dónde vamos. Cuál es el estado final deseado. Y después partiendo de allí comenzar a pensar en los medios para llegar allí. No podemos perder de vista donde queremos llegar. Es un riesgo muy grande que corremos que nos quedemos prendado de los medios y los convirtamos en fines en sí mismos. Si un medio o camino determinado no funciona o está obstruido, entonces debemos volver al fin que buscamos y pensar de que otro modo podemos llegar allí.

Hecha esa advertencia, creo que lo demás lo sabe la gran mayoría. Toda esa idea de fijarse metas que sean claras y precisas. Podemos guiarnos por la metodología de goal setting S.M.A.R.T, es decir: Specific, Measurable, Attainable, Relevant and Time-bounded.

En la medida que visualizamos que vamos en el camino que nos conduce a nuestra realización personal, la biología de nuestro cuerpo cambia, nuestras pupilas se dilatan, nuestra musculatura se relaja, el bombeo del corazón se hace más efectivo, nuestra mente se agudiza, y nuestro cuerpo pide acción y movimiento. Así nos motivamos, aumenta nuestro Vigor y nos hacemos más efectivos y productivos. La idea clave aqui es fijarnos metas, motivarnos e ir a la acción, para mantener una sana percepción de auto eficacia, para mantrener viva la idea de que todavía estamos en el juego, que somos efectivos, que estamos moviéndonos hacia la dirección escogida.

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restart-your-computerPara cerrar solo quiero decir que he tomado como excusa el inicio de año para escribir sobre este tema, pero que fácilmente nos podemos ver muy a menudo en la necesidad de hacer un Reboot de nuestro sistema operativo. Es muy fácil que en nuestro día a día comencemos a debilitarnos, a dudar, a fallar en nuestro trabajo personal, a cuidar el “puesto”, a escondernos detrás de nuestras agendas ocupadas, a mantener en stand-by nuestras decisiones y posiciones, a jugar el juego de las apariencias y el éxito externo.

¿Por qué? Porque nos dejamos llevar por interpretaciones convencionales que no son inspiradoras ni esperanzadoras, porque nos torturamos por el pasado o nos angustiamos por el futuro y dejamos ir el presente, porque hacemos cualquier cosa por evitarnos a nosotros mismos y nos desconectamos de nuestro interior, porque terminamos por “adaptarnos” a las evidencias y las realidades en vez de recuperar nuestros ideales, porque abusamos de nuestro cuerpo y nuestra salud con excesos de diverso tipo, porque nos salimos de nuestro camino, lo perdemos de vista o lo olvidamos, porque descuidamos a la gente valiosa y nos rodeamos de relaciones prácticas sintiéndonos a la final aislados, porque preferimos quedarnos dentro de nuestros mismos paradigmas, porque preferimos ser simplemente productivos que ser efectivos con un propósito.

Espero que tengamos todos un buen Reinicio y que lo hagamos tantas veces como sea necesario!!!

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Pueden encontrar una versión corta de este artículo publicada en Inspirulina:
http://www.inspirulina.com/como-asegurar-progresos-en-nuestro-desarrollo-personal-interior.html

Y entrevista de Radio por Eli Bravo en:

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En el siguiente enlace pueden encontrar un ejercicio de escritura creativa relacionado con este tema.
http://escrituraterapeuticavc.wordpress.com/2014/02/07/un-momento-de-transicion/

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Nota (*) Algunas razones por las que nos sentimos desanimados (situaciones en las que pudiera haber saldo energético negativo):

A) Perdida de familiares, allegados o seres queridos, puesto que esto implica una reducción de nuestros recursos. Aunque las personas no nos pertenecen en el plano psicológico nos sentimos unidos a ellas y la carga de la vida se aligera, nos hacen compañía o incluso cumplían algunas tareas o funciones dentro del grupo. Si se mudan, emigran, si rompemos los lazos con ellos o pasan a otro plano, experimentamos una “disminución” de nuestros recursos en el plano relacional, y esto reduce nuestras energía.

B) Problemas logísticos y operativos, los cuales pueden requerir que dediquemos más energía y recursos a las actividades diarias dejándonos extenuados. Algunos ejemplo de esto son cuando se daña el vehículo, el ascensor o la avenida que siempre usamos, hay que dedicar más tiempo y recursos a ciertas actividades no productivas, como tomar un camino más largo, hacer más colas, más tráfico, más visitas. Esto sobre todo sucede cuando hacemos esto resentidos, obligados, viviéndolo sin sentido, perdiendo nuestra auto determinación.

C) Reducción de nuestra libertad y autonomía. Un familiar enfermo que requiere cuidados, un trabajo más exigente y menos remunerado, la inseguridad local que lleva al aislamiento social y la zozobra.

D) Porque el ingreso real se redujo y ahora podemos adquirir menos productos y servicios, o porque ahora tenemos que dedicar más recursos financieros a imprevistos.

E) Por episodios intrapersonales o interpersonales en los que perdimos energía tal como lo desarrollé en el artículo anterior Fugas Energéticas.

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Dejo enlace para ver a alguien inspirador que ha logrado perseverar en su desarrollo personal. La vida la colocó en una situación tal en la que tuvo que prescindir por completo de la aprobación y el reconocimiento de los demás. Pero al lograr salir adelante sin ello, paradojicamente ahora lo obtiene sin pretenderlo.

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